El Ministerio de Capital Humano ordenó este martes la conciliación obligatoria en el conflicto que mantienen la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) por el que el gremio había dispuesto un paro que afectaría a las operaciones entre el 18 y el 24 de marzo. De este modo, queda suspendida la medida de fuerza dispuesta por el sindicato, que reclama por «aumentos acordados correspondientes a ítems extra paritarios» y la apertura de una «paritaria sectorial».
La resolución dictada por la cartera de Sandra Pettovello tendrá vigencia por un plazo de quince días «con el objetivo de buscar una solución al conflicto y garantizar la normal prestación de los servicios». Llegó minutos después de que desde ATE denunciasen una «falta grave» del Gobierno «por no ordenarle a los directores regionales y jefes de aeropuertos que comuniquen la medida de fuerza».
Desde Capital Humano intimaron a la organización sindical y a los trabajadores que representa «a dejar sin efecto durante el período de conciliación toda medida de acción directa y a prestar servicios de manera normal y habitual». Además, dispusieron que la ANAC deberá «abstenerse de adoptar represalias de cualquier tipo, debiendo garantizar el normal funcionamiento de las tareas«.
«Durante el período de conciliación, las partes deberán retrotraer la situación al estado precio al inicio del conflicto, conforme lo establece la normativa vigente», sostiene el comunicado publicado este martes por la cartera de Pettovello.
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— Ministerio de Capital Humano (@MinCapHum_Ar) March 17, 2026
La medida de fuerza de los trabajadores de ATE tenía su origen en el estancamiento de las negociaciones paritarias y en reclamos salariales que el gremio considera urgentes. En diálogo con el portal News Digitales, el coordinador nacional de ATE-ANAC había sostenido que el sector lleva más de 40 días sin avances en las conversaciones.
La medida de fuerza impactaba a los vuelos previstos desde el miércoles 18 hasta el martes 24 de marzo, con lo que afectaba directamente a los viajes del próximo fin de semana largo.
Entre las áreas que podían sufrir reducción de tareas estaban el control terrestre y sanidad aeronáutica, bomberos aeronáuticos, -obligatorios para mantener la operatividad de los aeropuertos- y la fiscalización y capacitación del sistema aéreo.










