Venezuela amaneció feliz este miércoles tras la conquista del Clásico Mundial de Béisbol por su selección nacional. Fue un día de consensos, sin espacio para rencores políticos ni suspicacias. Luego de una prolongada celebración nocturna, Caracas y el resto de las ciudades despertaron en calma: la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, decretó Día de Júbilo Nacional y se suspendió la jornada laboral. El corneteo de automóviles, autobuses y motos todavía se escuchaba de forma intermitente en las calles ya entrada la tarde.
Muchos venezolanos han salido de sus casas vestidos con el uniforme de la selección. Amigos se abrazaron, desconocidos se felicitaron. Las conversaciones sobre la victoria frente al poderoso equipo de Estados Unidos circulan de grupo en grupo: de mesa en mesa, en restaurantes, en ascensores que suben y bajan.
“Es un logro que quedará para siempre en el corazón de nuestro país”, declaró Rodríguez. Varios jerarcas del gobierno, como Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta, han hecho apariciones públicas con la gorra de la selección. El régimen organizará un concierto gratuito en homenaje a los peloteros en la recién inaugurada Plaza de la Juventud, en la caraqueña zona de Bellas Artes. A pesar de lo simbólico de la victoria, han sido escasos los comentarios que vinculan el triunfo con el ataque militar estadounidense del 3 de enero.

También María Corina Machado, premio Nobel de la Paz, junto con partidos y dirigentes de la oposición, ha celebrado ruidosamente el campeonato. “¡Somos campeones! Qué orgullo ser venezolana. Gracias, muchachos”, escribió en redes sociales. Muchas personas enlazan este júbilo con la expectativa de un cambio político próximo. En plazas de todo el país se instalaron pantallas gigantes para ver la final, y en ciudades como Caracas, Maracay, Valencia, Maracaibo y Puerto La Cruz hubo celebraciones hasta bien entrada la madrugada.
Uno de los sentimientos más visibles en medio del alborozo general es la reivindicación de lo nacional: el país conquista un título mundial en un deporte profundamente arraigado, que actúa como bálsamo en una nación que atraviesa años de crisis, represión y falta de horizontes, con cada vez menos destinos a los que emigrar.
“Este título es para todos los venezolanos, disfrútenlo”, dijo Omar López, mánager de la selección, quien ya dirigió al equipo en el Clásico de 2023. López, un estratega muy respetado, había sido duramente criticado por algunos tropiezos previos. “Me siento súper contento”, afirmó Salvador Pérez, catcher y capitán del equipo, una de las grandes figuras venezolanas en el béisbol estadounidense. “Quiero agradecer a Dios y a mi familia. Ahora sí siento que me puedo retirar”.
“Es un orgullo. Para alguien que ama el béisbol como yo, es un sueño hecho realidad”, dice Alcides Gutiérrez, dueño de una pequeña empresa de filmación. “Sabía que teníamos el talento; aquí llevamos años jugando pelota. Pero no imaginé llegar al título”.
“Me gustó el coraje de este equipo”, afirma Facundo Zamora, gestor cultural. “Los equipos venezolanos suelen fallar en los momentos decisivos. Esta vez hubo un extra. El trabajo del bullpen fue clave. Nadie lo esperaba”. En su camino al título, Venezuela derrotó a Holanda, Nicaragua, Israel, Japón y finalmente a Estados Unidos, con una única derrota ante República Dominicana.
El Clásico Mundial de Béisbol, el torneo más prestigioso del béisbol profesional, es una competencia reciente: se inauguró en 2006 y se celebra cada cuatro años. Participan 20 países. Su consolidación fue posible cuando la Major League Baseball y otras ligas influyentes, como la japonesa y la coreana, aceptaron ceder temporalmente a sus jugadores —bajo estrictas condiciones— para integrar selecciones nacionales.
Hasta la creación del torneo (ganado también por Japón, Estados Unidos y República Dominicana), el béisbol era un deporte dominado por equipos privados, sin un espacio relevante para selecciones nacionales más allá del ámbito amateur. Con este título, Venezuela asegura además su clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.









