River sorprendió con una incorporación fuera del mercado de pases y Tobías Ramírez ya es jugador de Chacho Coudet. El chico de 19 años no tenía lugar en Argentinos Juniors -este año jugó apenas dos partidos-, pero su nuevo entrenador cree que se convertirá en un central de Selección y lo prepara en medio de la fecha FIFA para que tenga rodaje en el primer equipo del Millonario cuanto antes.
Coudet había intentado llevarlo al Alavés, pero la falta de un acuerdo económico entre las instituciones se lo impidió. Sin lugar en el Bicho de Nicolás Diez en La Paternal decidieron esta vez dejarlo, pero conservaron el 20 por ciento de su pase. River se quedó con el resto a cambio de 3,5 millones de dólares y ya está habilitado para jugar el Apertura y la Sudamericana.
Bueno para el anticipo y, con sus 1.85 metros, hábil en el juego aéreo. Aunque su mejor perfil es el derecho es ambidiestro, por lo que se caracteriza por su capacidad para salir jugando con ambos perfiles y desempeñarse como primer o segundo marcador central.
Jugó más partidos en las Juveniles de Argentina, que en la primera del Bicho, donde sumó 43 encuentros. En la Sub 17 jugó 27 veces y otras 20 en la Sub 20, donde además fue capitán en el Mundial de Chile 2025, en el que Argentina fue subcampeón.
El liderazgo, es un plus a su capacidad técnica. Con todas esas condiciones debutó en Primera a los 17 años, justamente ante River en el Monumental. Salió a la cancha como Tobías Palacios, el apellido que llevaba en su DNI y con el que había firmado todas las planillas como juvenil. Ese mismo día supo que había llegado el momento de cumplir la promesa que hizo a los 13.
A su padrastro, siempre le dijo «papá». Practicamente no tiene recuerdos sin él, ya que cuando tenía tres años su madre se puso en pareja. Cuando su sueño era únicamente ser futbolista le prometió que si llegaba a Primera División se pondría su apellido. Y así fue, después de aquel empate ante River debió esperar a cumplir 18 años para iniciar el trámite en el registro civil.
«Contarlo me emociona bastante, porque la verdad es que a él lo amo. Me enseñó y me dio todo cuando cuando por ahí él no tenía la obligación. Yo también quería tener algo con él… Yo siempre sentí que él fue mi papá y siempre me gustó la idea de poder tener su apellido. Se dije a mi vieja un poco antes de la pandemia y también me ayudó mucho el cuerpo técnico anterior», recordó el día que por fin salió a la cancha con una camiseta que llevó el «Ramirez» estampado en la espalda.
Ramirez jugará su tercer partido del año con la camiseta de River. Será el primero en su nuevo club, pero aunque ya cuenta con la habilitación para jugar luego del parate por la fecha FIFA, probablemente Coudet lo deje afuera del partido ante Belgrano por el Apertura, ni tampoco lo incluya frente a Blooming por la Sudamericana.
Por esos días, River entra en un calendario frenético, ya que recibe al Lobo en el Monumental el 5 de abril, juega en Bolivia tres días más tarde y va al Cilindro el 12: tres partidos en ocho días.
Esa necesidad de recambio de Coudet, le abre las puertas a Ramirez ante la Academia, nada menos que en la previa del Superclásico.










