La periodista estadounidense Shelly Kittleson ha sido secuestrada este martes por un grupo de hombres no identificados en el distrito de Karrada, en el centro de la capital iraquí, Bagdad. El rapto es el primero que se registra desde el inicio de la ofensiva de EE UU e Israel contra Irán y se ha producido en las inmediaciones del Hotel Palestine, donde en 2003 el reportero gráfico español José Couso fue disparado por un tanque estadounidense que le causó la muerte.
فيديو خاص لـ «الحدث» يوثق لحظة خطف الصحافية الأميركية شيلي كليستون من وسط بغداد
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— الحدث عاجل (@Alhadath_Brk) March 31, 2026
El medio Al Hadath ha divulgado en redes sociales un vídeo grabado por las cámaras de seguridad del lugar que muestra el momento en el que varios hombres introducen a la periodista en un coche. Kittleson, que habitualmente trabaja en Afganistán y varios países de Oriente Próximo, es periodista independiente y colabora con Al Monitor, Foreign Policy, BBC y Politico, entre otros medios.
El Ministerio del Interior iraquí confirmó el secuestro horas después y anunció mediante un comunicado el inicio inmediato de un operativo para localizar a los responsables. La intervención, basada en información de inteligencia y en un despliegue intensivo sobre el terreno, ha permitido seguir el rastro de los presuntos secuestradores: poco después de producirse el suceso, las fuerzas de seguridad iraquíes localizaron y persiguieron a uno de los vehículos implicados. Durante la persecución, uno de los coches volcó y ese accidente ha permitido a la policía arrestar a uno de los sospechosos y confiscar el automóvil, según el comunicado del Ministerio del Interior.
Las autoridades aseguran que el dispositivo continúa activo con el objetivo de localizar al resto de implicados y lograr la liberación de la periodista. “Se adoptarán todas las medidas legales contra los responsables de este acto criminal”, ha señalado el Ministerio.
El Gobierno iraquí ha reiterado su compromiso de garantizar la seguridad en el país y de proteger a los ciudadanos extranjeros, en un contexto en el que la capital ha experimentado una relativa mejora en la situación de seguridad durante los últimos años, aunque persisten episodios de violencia y acciones de grupos armados.
Desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel en la región, los periodistas locales iraquíes han recibido informaciones procedentes de los canales de mensajería de milicias chiíes sobre la posibilidad de que se produjesen secuestros de periodistas, sobre todo estadounidenses. Fuentes cercanas a Kittleson han asegurado que la reportera ya había sido advertida de este riesgo por su Embajada.









