Después de una intensa búsqueda, la patrulla policial a cargo de rescates en la cordillera mendocina encontró muerto a un andinista que, en solitario, había decidido escalar el cerro Santa Elena, en las cercanías del paso limítrofe Cristo Redentor, que une Argentina con Chile.
Según confirmó el Ministerio de Seguridad de Mendoza, la víctima es un deportista de 38 años y aclaró que la identidad se mantiene en reserva hasta que se realicen las pericias oficiales de reconocimiento del cuerpo hallado.
Desapareció en la tarde del domingo. El hombre había llegado por sus propios medios hasta la localidad de Las Cuevas, donde dejó estacionado su vehículo antes de iniciar el ascenso al cerro Santa Elena, ubicado a unos 5.000 metros sobre el nivel del mar.
Horas después, al perderse el contacto con el andinista, se activó un operativo de búsqueda encabezado por la Patrulla de Rescate (UPRAM) junto a efectivos de Gendarmería Nacional Argentina.
El personal ascendió al cerro y logró hacer cumbre durante la tarde del lunes, aunque en ese momento no se logró divisar al hombre.
La patrulla sumó equipos profesionales de escalada. Este martes, durante el amanecer, empezaron a utilizar el helicóptero del Aconcagua y los drones. Por condiciones de clima adverso, el helicóptero dejó de volar y continuaron los drones, fueron sus operarios los que divisaron al cuerpo.
Esta mañana, cerca de las 10.30, se pudo localizar el cuerpo del andinista y confirmar su fallecimiento. Se requirió el refuerzo del operativo para llevar adelante las tareas de recuperación.
La víctima había caído a un barranco. Su cuerpo estaba a 4.200 metros de altura, cerca de la cumbre, del lado de Chile.
Autoridades de Carabineros de Chile autorizaron el ingreso del personal argentino a territorio chileno, para iniciar las labores conjuntas para el descenso del cuerpo en una zona de difícil acceso.
El domingo por la tarde, después de haber logrado hacer cumbre, el andinista llamó a su novia. Fue cerca de las 16.20 del domingo, cuando le avisó que había llegado a la cumbre del Santa Elena y que comenzaría el descenso, que le llevaría 3 horas, según información de la patrulla policial.
El auto del escalador había quedado estacionado en la base del Cristo Redentor. Al no volver a comunicarse, su familia decidió realizar la denuncia policial y comenzó la búsqueda y la aparición sin vida del andinista.










