La muestra gratis se observó el jueves, cuando 50 mil hinchas coparon la Bombonera para recibir al campeón del mundo. Leandro Paredes genera una gran expectativa. Porque llega vigente desde Europa, porque ganó tres títulos con la Selección Argentina y aunque solo jugó 31 partidos con la camiseta azul y oro, fue su embajador en el exterior. Como Carlos Tevez, y más allá de no tener el carácter de ídolo ni el carisma del ex futbolista de Fuerte Apache, el volante central siempre le hizo un guiño desde el otro lado del Atlántico.
Y ahora mismo, justo cuando Boca necesita cambiar la cara después del Mundial de Clubes y un desangelado debut en el Torneo Clausura ante Argentinos Juniors, Paredes se volvió una necesidad. No solo por el golpe de efecto que significaría su reestreno a orillas del Riachuelo; también, por el salto de calidad que le dará a un equipo que no gana hace ocho partidos. Por eso el técnico piensa en hacerlo jugar el viernes ante Unión. Es más, este martes participó de la práctica de fútbol. En principio, iría al banco. Después, sería titular ante Atlético Tucumán, el miércoles siguiente por la Copa Argentina.
¿Dónde puede insertarse Paredes en este Boca que desespera por su falta de fútbol? Hasta ahora, Russo le dio orden defensivo, le aplicó intensidad, pero no logró aceitar el funcionamiento ofensivo. El equipo corre más de lo que juega. Y la postura que tuvo en La Paternal, donde cedió la pelota y se protegió en su campo, fue un flashback del partido con Bayern Munich. Se espera otra imagen frente a sus hinchas.
“Lo de Paredes es día a día. Veremos cómo se va sintiendo él, mejor que él no se conoce nadie, tiene experiencia y forma”, apuntó Russo el domingo, tras el 0 a 0 ante Argentinos Juniors. El mediocampista de 31 años fue aumentando las cargas paulatinamente. El sábado, se entrenó liviano. El domingo, con mayor intensidad. Lunes y martes, también. Ya está listo para pisar el césped de ese estadio en el que no juega desde el 11 de noviembre de 2013, cuando se despidió tras la derrota 2 a 0 ante All Boys. Curiosamente, reemplazó a Juan Román Riquelme, quien en su rol como presidente lo buscó insistentemente.
En un 4-2-3-1 como el que plantó en Juan Agustín García y Boyacá, ¿Paredes podría compartir el medio con Rodrigo Battaglia? Con características similares, da la impresión de que necesita un compañero más combativo, tal es el caso de Williams Alarcón. Con Nicolás Figal descartado por una lesión muscular, el ex Huracán y Gremio podría retroceder a la zaga central para acompañar a Marco Pellegrino. Aunque otra opción es el ingreso de Lautaro Di Lollo atrás.
“Si lo veo bien a Paredes, no tengo dudas en ponerlo, tiene una cabeza futbolística distinta, nos va a ayudar muchísimo en muchas cosas, podrá ser el viernes o el miércoles (por Copa Argentina), no tengo apuros”, manifestó el veterano entrenador, que no quedó conforme con el nivel de Carlos Palacios, especialmente.
El chileno está muy bajo y es uno de los que podría dejar el equipo. No funcionó la conexión con Alan Velasco, que al menos mostró algo más de voracidad en la recuperación, pero volvió a ser poco gravitante en ataque. ¿Y si Russo cambia el esquema y utiliza un 4-3-3?
En el ensayo del lunes, jugó en su puesto habitual con Tomás Belmonte a su derecha y Santiago Dalmasso a la izquierda. Según pudo averiguar Clarín, terminó óptimo. Lo mismo, este martes. El dibujo se plantó con tres delanteros.
Russo, además, está evaluando un tándem con Ander Herrera. Para eso, claro, quiere que el español pueda recuperarse al 100% del tercer desgarro que sufrió en la pierna derecha en apenas seis meses. El lunes también participó de la práctica de fútbol y este viernes podría ocupar un lugar en el banco. Edinson Cavani, quien no pudo ser de la partida contra Argentinos Juniors por un golpe en la cintura que le produjo un hematoma en el coxis, es otro que se entrenó a la par. La lesión que parece haber quedado atrás. También estaría entre los suplentes.










