La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha reiterado este lunes que la colección Gelmán, uno de los acervos privados más importantes de arte del país norteamericano, volverá a México en 2028 después de exhibirse en el extranjero durante dos años. La mandataria aclaró que pese a tratarse de arte en manos de particulares, la legislación lo considera como patrimonio nacional. “Las autoridades de cultura van a cumplir con la ley y van a defender el patrimonio artístico”, remarcó en su conferencia de prensa matutina.
La mandataria salió así al paso después de semanas de polémica. El pasado viernes, la Fundación Banco Santander, que firmó el contrato de préstamo de larga duración con la familia Zambrano, propietarios del conjunto, también aclaró que la colección volverá a territorio mexicano.
El comunicado de la entidad reforzó la versión de la Secretaría de Cultura, que ya había adelantado que las obras no saldrán de México de forma definitiva. “[La colección cuenta con una] declaratoria de monumento artístico y, por lo tanto, no puede salir de manera permanente del país”, remarcó la presidenta.
Con un tono más crítico, Sheinbaum cargó contra quienes han especulado sobre el paradero final de la colección, reunida durante décadas por los millonarios europeos Jacques y Natasha Gelman, y que reúne 68 piezas de grandes nombres como María Izquierdo, Frida Kahlo, Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. “¿Cuántas veces quieren que digamos que la Secretaría de Cultura está cumpliendo con la ley?“, cuestionó la presidenta.
En medio del torbellino mediático, distintos integrantes del sector cultural publicaron una carta abierta para recopilar apoyos y en la que se pidió a las autoridades transparencia sobre el manejo de la colección. Al respecto, Sheinbaum cargó contra los firmantes: “La mayoría están en contra de nuestro Gobierno. No pueden entender que la colección se va dos años y va a regresar a México porque es patrimonio”, censuró.
De esta forma, la mandataria ha querido dar punto final a la controversia iniciada desde principios de año, cuando se dio a conocer la cesión del acervo artístico al banco español, lo que desató una fuerte oleada de críticas.
Actualmente, las obras se presentan en el Museo de Arte Moderno, en Ciudad de México, después de casi 20 años de no estar expuestas en el país. Después de eso, viajarán a España en otoño, de acuerdo con el Santander.










