El resumen de la primera semana de los equipos de la Liga Profesional en competencias internacionales –Copa Libertadores y Copa Sudamericana– fue más que pobre, y el pulgar hacia abajo es lo que se impone como conclusión. De los 12 partidos que disputaron los conjuntos nacionales, solo se registraron 3 victorias; es decir, se ganó el 25 por ciento de los duelos. Otra cuenta sintomática: de 36 puntos en juego se obtuvieron 16, lo que arroja un decoroso 44,4 por ciento. El único atenuante puede ser el escenario de los cotejos, ya que 7 choques se desarrollaron en condición de visitante.
Los que sacaron la cara por Argentina fueron Boca e Independiente Rivadavia, ambos por Copa Libertadores. Lo del elenco que comanda Claudio Úbeda fue muy bueno en Chile: superó 2-1 a Universidad Católica con un Leandro Paredes estelar. La diferencia en el resultado no se ajustó a lo que pasó en la cancha, porque la visita fue muy superior. Tal vez haya sido el mejor rendimiento colectivo de Boca en el año, ante un rival complejo, en un clima caliente y en condición de visitante.
«Siempre hay que soñar, somos Boca. Tenemos la obligación de competir, nos preparamos para esto y ojalá lo podamos hacer de la mejor manera», señaló Paredes desde suelo chileno.
Lo de los mendocinos no fue brillante ni mucho menos, pero arrancar con el pie derecho es un enorme mérito, más allá de la debilidad del rival. Fue un ajustado 1-0 contra Bolívar en el Malvinas Argentinas.
No es para despreciar el punto que consiguió Estudiantes con el 1-1 frente a Independiente Medellín en Colombia. Sí fue inesperado el empate sin goles de Rosario Central contra Independiente del Valle en el debut de Ángel Di María en la Libertadores. El Gigante de Arroyito se preparó para una fiesta y los dirigidos por Jorge Almirón no encontraron los caminos para vulnerar al humilde conjunto ecuatoriano.
La caída 2-0 de Platense ante el coloso Corinthians era esperable. Lo destacable fue la pasión que le imprimieron a la noche los hinchas calamares, que, a estadio repleto, se estrenaron en el máximo torneo continental.
Por su parte, Lanús no halló su juego en Brasil y perdió 1-0 ante Mirassol, que marcha último en el Brasileirao. «El rival hizo un partido muy agresivo, de mucha presión. En la segunda mitad creo que le agarramos la mano a la cancha que estaba muy rápida. Ambos tuvimos posibilidades con pelota parada, la diferencia es que ellos acertaron. A partir de ahí se empezaron a sentir más cómodos. Esos detalles chicos se transforman en grandes», explicó el entrenador Mauricio Pellegrino.
Los que vieron acción en la Copa Sudamericana jugaron peor que los que lo hicieron en la Libertadores. El único triunfo fue el 3-1 de Racing ante Independiente Petrolero en la altura de Sucre. La Academia no desplegó un fútbol que invite a la ilusión, pero se impuso y hasta se dio el lujo de guardar a la mayoría de los titulares pensando en el choque contra River del domingo. Un pleno de Gustavo Costas.
Lo de River rozó el papelón, ya que no pudo pasar del empate frente al humilde Blooming en Santa Cruz de la Sierra. Es verdad que los dirigidos por Eduardo Coudet sufrieron la expulsión de Lucas Martínez Quarta a los 5 minutos del primer tiempo. Pero también es cierto que el nivel de los bolivianos puede equipararse al de un equipo de la Primera Nacional. Y el Millonario, con todos sus titulares, debería estar en condiciones de imponerse aun con un futbolista menos ante un rival de inferior categoría.
«Modificó todo la expulsión tan rápida, hubo que acomodarse. Nos cambió ciento por ciento la planificación. Fue un partido trabado, muy difícil, con la cancha complicada. Nos llevamos el punto como lo más valioso de la noche», analizó Eduardo Coudet.
Lo de San Lorenzo no sorprende: juega mal ante casi todos los rivales y por eso le cuesta enormemente imponerse. La igualdad contra el ignoto Recoleta en Paraguay era esperable.
Tigre no pudo sostener la ventaja en Perú y terminó 1-1 con Alianza Lima. El tiempo dirá si el punto fue positivo.
El Riestra vs. Palestino en la cancha de San Lorenzo totalmente vacía es de lo más deprimente que vi en mi vida. pic.twitter.com/CdgKhHZzB9
— fer (@fersenini_) April 8, 2026
Las presentaciones de Deportivo Riestra y Barracas Central exponen todo lo criticable del fútbol argentino: igualaron sin goles, casi sin patear al arco, jugando en canchas prestadas y sin público en las tribunas. El Malevo no pudo contra Palestino en el enorme Nuevo Gasómetro, y el Guapo, en el Florencio Sola de Banfield, no inquietó a los suplentes de Vasco da Gama, que llegó a Argentina sin los titulares ni el técnico (Renato Gaúcho vio el duelo desde su casa), quienes se quedaron en su país preparando un partido del torneo local.










