La muerte de Ángel López, el nene de 4 años que murió esta semana en dudosas circunstancias en la ciudad Comodoro Rivadavia, sigue rodeada de interrogantes. Mientras la causa avanza con la recolección de testimonios y análisis tecnológico, los nuevos elementos de prueba comenzaron a delinear un escenario cada vez más complejo, con versiones sobre cosas extrañas que pasaron en la casa donde vivía el niño con su mamá y el padrastro, un audio que reconstruye los minutos críticos y una acusación directa de la querella.
Uno de los relatos que más impacto generó en las últimas horas es el de una vecina del barrio Máximo Abásolo, en la zona de Quintas I, quien aseguró haber mantenido contacto con la madre el mismo día del hecho. Según contó al diario Crónica de Comodoro Rivadavia, recibió un mensaje en el que le contaron que el niño “estaba mal” y que “le había agarrado algo en la cabeza”, una versión que difiere de la hipótesis inicial de un paro cardiorrespiratorio.
La mujer también describió la llegada de la ambulancia y el traslado del menor, pero lo que más le llamó la atención fue lo que ocurrió luego. Dijo que la madre regresó a la casa poco tiempo después y que, ya con el niño hospitalizado, comenzaron a notar humo en el lugar. “Se ve que estaban quemando basura… algo quemaban”, reveló.
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Ese dato se conecta con otro testimonio incorporado a la causa. El propietario del terreno donde está ubicada la vivienda declaró que en el lugar solían incinerar objetos y que, en una ocasión, le mencionaron que habían quemado ropa del nene.
En paralelo, se conoció un audio de la mamá que forma parte del expediente. En esa grabación, la mujer le cuenta a la pareja del padre del niño que algo le había pasado a Ángel. “Lorena, necesito que me llames urgente, necesito que me llames ya”, se la escucha decir entre llantos, en lo que para los investigadores del caso es un registro clave para reconstruir la línea de tiempo de los hechos.
En tanto, este viernes se conoció el resultado de autopsia que sumó más dudas al caso. Es que el cuerpo del niño presentaba traumatismos en la zona craneal que, según los fiscales, serían previos al fallecimiento y se habrían producido en los días anteriores. Sin embargo, la causa de muerte aún no fue determinada y permanece sujeta a estudios complementarios que podrían definir el rumbo del expediente.
Los investigadores trabajan sobre tres hipótesis: una muerte súbita, una patología previa no detectada o un homicidio. Esta última cobró fuerza a partir de las lesiones internas detectadas y del análisis del entorno familiar, donde se concentran las principales sospechas. En ese marco, la madre y su pareja quedaron bajo la lupa y permanecen a disposición de la Fiscalía con medidas restrictivas.
El abogado querellante Roberto Castillo fue contundente al exponer la postura de la familia. “La madre y su pareja lo asesinaron y se están cubriendo”, afirmó. Además dijo que la figura penal que corresponde es la de “homicidio agravado” y reclamó “avances concretos en la investigación”.
El padre del niño también se expresó en las últimas horas, en el marco de una movilización que reunió a miles de personas en Comodoro Rivadavia. “Vamos a pedir justicia. Porque están dando más vueltas, todo el mundo ya sabe que fue un asesinato”, dijo antes de la marcha, donde volvió a apuntar contra la demora judicial y reclamó que “se determinen responsabilidades”.
La manifestación, que tuvo lugar en el centro de la ciudad, estuvo atravesada por el dolor y la bronca.
Vecinos, familiares y allegados exigieron respuestas no solo por el caso de Ángel, sino también por otros hechos que conmocionaron a la comunidad. En ese contexto, el reclamo apuntó tanto al avance de la causa como a las decisiones previas que definieron el entorno en el que vivía el niño.
Mientras tanto, los investigadores avanzan con el análisis de los teléfonos secuestrados en los allanamientos, una prueba considerada clave para reconstruir las últimas horas del menor. También indagan en el contexto familiar, atravesado por conflictos y denuncias cruzadas entre los progenitores.
“Es el calco de Lucio”
Ramón Dupuy, abuelo de Lucio Dupuy, aseguró que la muerte de Ángel López “es el calco” del crimen de su nieto y expresó su frustración por la falta de cambios tras aquel caso que conmocionó al país. “Estoy muy atravesado. Es el calco de Lucio, su asesinato no enseñó nada y la lucha que tenemos hace cuatro años tampoco sirvió”, afirmó en declaraciones a la agencia NA.
Dupuy volvió a insistir en la necesidad de aplicar plenamente la llamada “Ley Lucio”, sancionada en 2023, que establece capacitaciones obligatorias para funcionarios vinculados a la niñez, refuerza los protocolos de denuncia y busca mejorar la articulación entre organismos. Para el familiar, la normativa no logró evitar situaciones como la que hoy se investiga en Comodoro Rivadavia.
El planteo se da en medio de la causa por la muerte de Ángel, el nene de 4 años fallecido esta semana, por la que está bajo investigación su madre. Mientras ella sostuvo públicamente “no maté a mi hijo”, las pericias detectaron lesiones internas en la cabeza y reforzaron la hipótesis impulsada por el padre y su entorno.










