Un conductor en Mendoza fue demorado por manejar alcoholizado con cerca de cinco veces la cantidad permitida en sangre. Luego de realizar el test de alcoholemia, su acompañante se sorprendió y exclamó: «¡Es una banda, viejo!».
Ocurrió en del departamento de San Martín, cuando durante un operativo de control vehicular de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) detuvo al vehículo donde ambos protagonistas del hecho pasaban por allí a bordo de su vehículo.
Las autoridades provinciales dieron a conocer el video, en el que el hombre, vestido de oscuro, solamente se ve de espaldas, mientras sopla la pipeta. Si bien no fueron dadas a conocer su identidad ni el auto que manejaba, sí se hizo público el procedimiento, en el que el hombre confesó haber bebido fernet.
Para hacerlo, fue abordado por dos agentes. Mientras, dejó sus manos en la parte trasera de su cintura, al tiempo que recibía indicaciones.
«Sople», le dijo primero la agente. El compañero, atento a la situación, también lo ayudó dando instrucciones. «Un poco más. Ahí. Listo», se escuchó que le dijeron.
Acto seguido, como indica el protocolo, le dieron su muestra y le solicitaron que no la tire en la vía pública. Todo, mientras el artefacto procesaba el soplido del hombre.
Fue consultado mientras se esperaban los resultados del artefacto portátil. La agente, mientras tanto, le comunicó que el límite es 0,50 gramos de alcohol en sangre. Segundos después, se oyó el pitido del aparato, seguido por el resultado: 2,44 gramos de alcohol en sangre. Cinco veces más de los permitido.
Al conocer el resultado, el acompañante que viajaba con él reaccionó sorprendido: “¡Es una banda, viejo!, te dije que te iba a dar más de 1 gramo”.
Como consecuencia, informaron las autoridades mendocinas, al hombre se le retuvieron tanto la licencia de conducir como el vehículo.
En Mendoza, manejar con más de 1.00 g/L constituye una contravención, con multas que pueden alcanzar los $5.500.000.









