Una foto de Diego Armando Maradona (60) en la que se lo ve días antes de su muerte es una de las pruebas con la que la defensa del neurocirujano Leopoldo Luque (45) intentó demostrar en el segundo juicio por la muerte del “Diez” que el ex astro futbolístico no tenía signos de estar edematizado antes de su fallecimiento, tal como lo señala la acusación.
Esta imagen, tomada el 20 de noviembre -cinco días antes de su muerte- y que fue exhibida Luque a través de una tablet durante su segunda declaración ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7 de San Isidro.
Es una foto en la cual se lo observa al ex capitán de la Selección Argentina sentado en la cabecera de una mesa almorzando y acompañado de su asistente, Maximiliano Pomargo, y su sobrino Jonathan Espósito.
Si bien en la imagen no se aprecia qué está comiendo Maradona, en la mesa se observa un bol con una ensalada de lechuga y tomate y un canasto que contiene botellas de aceite y de jugo de limón, además de dos envases de sal sin sodio. En la mesa también había una bolsa con pan y otra botella con jugo de fruta.
Para la defensa de Luque, integrada por los abogados Julio Rivas, Francisco Oneto y Roberto Rallín, esto es clave para explicar que Maradona no estaba atravesando un edema agudo de pulmón los días previos a su muerte, tal como lo indicó en su acusación los fiscales del Ministerio Público y los abogados de la familia.
“Está la foto de él comiendo el 20. La subieron al grupo (que tenían con la familia). ¿Saben lo que dijeron todos?, ‘qué bueno, salió de la habitación festejando’, nadie dijo ‘está hinchado’”, remarcó el neurocirujano en su declaración del último jueves.
Además, Luque aportó a los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón una serie de estudios y papers en los que explicó científicamente cada una de las patologías que fueron descriptas en la autopsia y contrastadas al resultado del informe de la Junta Médica, llevada a cabo en 2021 por 20 profesionales de la salud.
El imputado se refirió a temas como la insuficiencia cardíaca aguda, el peso del corazón de Maradona, la cirrosis, la taquicardia, la agonía y la internación domiciliaria, entre otras cuestiones.
“La insuficiencia es un diagnóstico clínico, no se puede hacer en una autopsia, se puede presumir, pero no hacer”, indicó como primera medida.
Luque aseguró también que Maradona no recibía ninguna medicación cardíaca desde 2007, cuando su médico de cabecera era Alfredo Cahe.
El siguiente punto que tocó Luque fue el edema agudo de pulmón y la agonía de 12 horas, tal como aseguró el informe de la Junta Médica: “Al paciente lo reanimaron una hora. Paran y por pedido de la familia vuelven a reanimar. Reanimaron un cadáver. El edema agudo en el RCP puede ser ocasionado en minutos, no necesita horas, días, semanas; no necesita justo del 11 al 25″.
“No me reportaban nada clínico. Las apreciaciones las hice yo mismo. Remarco, todos sabían que era neurocirujano Nunca hablé con ningún enfermero sobre la internación domiciliaria. No estaba a cargo de la internación”, afirmó.
La respuesta de la fiscalía
Patricio Ferrari, uno de los fiscales generales adjuntos de San Isidro y parte importante de la acusación pública junto a su colega Cosme Iribarren, se refirió a la declaración de Luque que realizó en la audiencia y la foto que mostró.
El fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari. Foto: Francisco Loureiro.«Parece mentira que a esta altura del partido siga cuestionando que Maradona haya agonizado y que él (y no otro) era el indiscutible médico de cabecera del paciente”, aseguró Ferrari sobre la primera declaración de Luque, en la que cuestionó el informe de autopsia y el de la Junta Médica.
El fiscal también se expresó en relación a lo que explicó Luque respecto a una serie de audios que se pasaron en el debate entre el neurocirujano y Pomargo, en los que decía que tenían que convencer a los hijos de Maradona de internarlo en un domicilio.
“El segundo segmento de su declaración fue aún más confuso sobre todo cuando quiso explicar lo inexplicable, esto es, una avalancha de audios telefónicos que lo tuvieron como protagonista afirmando precisamente lo contrario a lo que pretendía demostrar en su declaración inicial”, señaló el representante del Ministerio Público.
En su declaración, Luque dijo que a Pomargo “le seguía todo” lo que hablaban y que le mentía.
Por último, expresó que la foto en cuestión que mostró no es nueva y que fue prueba obtenida por la fiscalía “cuando le secuestro el teléfono a Luque a las 72 horas de la muerte de Maradona”.
“Si se la observa con detenimiento tenía el rostro notoriamente más hinchado que cuando estaba en la Clínica Olivos en días anteriores. De hecho, así lo afirman todos los testigos que lo vieron en la casa de Tigre”, afirmó.
Uno de los testigos que declaró que vio a Maradona hinchado fue el masajista Nicolás Taffarel, en su declaración durante la instrucción de la causa. El 18 de noviembre, una semana antes de la muerte, le mandó un mensaje a Luque donde le dijo que Maradona tenía “los ojos hinchados como una teta”.
“Yo entre a su habitación y cuando me acerqué, lo saludé, le di un beso y ahí lo vi. Tenía los ojos muy hinchados y los pómulos también, estaba como chino, era muy raro, eso nunca lo había visto por eso lo informé. La cara estaba muy hinchado, el torso no lo vi porque estaba tapado. Ahí llevaba ya como dos días sin levantarse. Esto se lo dije a Verónica Ojeda que estaba ahí con el nene, también estaban Maxi y Jony. Después le avisé a Luque y me dijo que podía ser porque hace mucho no se levantaba”, declaró en aquel momento.










