El mercado petrolero abrió la semana en alza, con subas de hasta el 8% este lunes 20 de abril, que luego se moderaron a un 5% y llevaron al crudo a niveles cercanos a los 100 dólares el barril, en medio de una renovada tensión geopolítica en Medio Oriente que volvió a poner en duda la continuidad del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. El temor a una interrupción prolongada del suministro, especialmente en el estratégico Estrecho de Ormuz, reactivó la volatilidad y marcó el pulso de los mercados en el inicio de la semana.
Cabe recordar que hace apenas tres días, Irán anunció que el paso por el estrecho estaba liberado lo que impulsó los mercados al alza y deprimió casi 10% el precio el crudo. Sin embargo, este lunes tras los nuevos cruces entre las partes en conflicto, el «oro negro» vuelve a trepar y asciende la volatilidad en las bolsas europeas.
Un país productor de petróleo que paga como si importara
Según datos de Reuters, el barril de Brent subía cerca de 4,6% hasta los US$94,57, mientras que el WTI avanzaba 5,5% hasta los US$88,45, recuperando parte del terreno perdido tras la fuerte caída del viernes pasado, cuando ambos contratos habían retrocedido alrededor de 9% tras señales temporales de distensión.
De igual modo, las bolsas de Europa caen con fuerza y los futuros de los principales índices de Wall Street anticipan una jornada en rojo.
El analista Chris Weston, de Pepperstone, anticipó a primeras hora de la mañana en una nota que reproduce la agencia AFP que el decomiso de un carguero iraní por parte de EEUU y la amenaza de represalia de parte de Teherán impactarían los mercados.
«Con los flujos por Ormuz paralizados, los operadores reevalúan las probabilidades y el calendario para una normalización logística, ajustando sus posiciones luego de las suposiciones más constructivas realizadas la semana pasada», indicó.
Los precios del petróleo cayeron la semana pasada ante la perspectiva de que Estados Unidos e Irán reanudarían las negociaciones para poner fin a la guerra iniciada el 28 de febrero, pero Teherán descartó el lunes participar en las conversaciones en Islamabad por el bloqueo de sus puertos.
Tensión geopolítica y riesgo de suministro
El rebote del petróleo responde a un cambio abrupto en las expectativas del mercado. La incautación de un buque iraní por parte de Washington y la negativa de Teherán a participar en nuevas negociaciones reavivaron el riesgo de una reanudación de las hostilidades.
De acuerdo con un cable de Agence France-Presse, Irán confirmó que no tiene previsto retomar el diálogo con Estados Unidos y denunció que las acciones militares y el bloqueo naval constituyen una violación del alto el fuego vigente . A su vez, el gobierno de Donald Trump amenazó con atacar infraestructura energética si no hay acuerdo, elevando aún más la incertidumbre.
Exportaciones de petróleo de EE.UU. alcanzan récord por guerra en Irán
El principal foco de preocupación es el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo global. Según datos marítimos citados por Reuters, el tráfico permanece prácticamente paralizado, con apenas tres cruces en las últimas 12 horas. Esto implica que entre 10 y 11 millones de barriles diarios siguen afectados por interrupciones logísticas.
Mercado físico deteriorado y costos en alza
Analistas coinciden en que, más allá de la volatilidad financiera, el deterioro del mercado físico es el principal factor de presión sobre los precios. Las interrupciones en los flujos, los mayores tiempos de transporte y el encarecimiento de seguros y fletes están tensionando la oferta efectiva.
“El mercado financiero intenta ajustarse, pero el mercado físico se deteriora día a día”, advirtió Bjarne Schieldrop, de SEB Research. En la misma línea, desde Sparta Commodities señalaron que los fundamentos empeoran con millones de barriles “encerrados” fuera del circuito global.

El contraste es claro: el viernes, tras el anuncio de reapertura parcial del estrecho, más de 20 buques habían logrado cruzar la vía marítima, el mayor volumen desde inicios de marzo. Sin embargo, ese alivio duró menos de 24 horas.
Cómo abre la semana: volatilidad y presión inflacionaria
El arranque de la semana deja un mercado petrolero altamente inestable, condicionado por la evolución del conflicto. El rebote del crudo refuerza el riesgo de traslado a precios a nivel global, en un contexto donde la energía vuelve a posicionarse como canal inflacionario clave.
Para economías emergentes como Argentina, el escenario implica una doble presión: por un lado, mayores costos de importación energética; por otro, un impacto indirecto en alimentos y logística. La dinámica del petróleo seguirá siendo, así, uno de los principales drivers de la macro en los próximos días.
En síntesis, el petróleo inicia la semana con una lógica dominada por la geopolítica: cualquier señal sobre el futuro del alto el fuego o la operatividad en Ormuz será determinante para la dirección de los precios en el corto plazo.
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