Konstantine Rudnev (59) dejará el penal de Rawson después de un año y cumplirá la prisión domiciliaria en la provincia de Buenos Aires. Lo consiguió luego de que el Tribunal de Impugnación de General Roca consideró que puede continuar el proceso en una quinta de San Vicente bajo tutela de su abogado, que fue consignado como garante. Además, resolvieron una fianza de 30 millones de pesos.
Este jueves por la mañana, la sala “J” de la Oficina Judicial de General Roca, conformada por los jueces Richard Gallego y Mariano Lozano, resolvió conceder este beneficio a Rudnev, quien se encuentra alojado en la Unidad Penal N°6.
El 10 de abril pasado se realizó una audiencia de presentación de prueba y la justicia federal había prorrogado los plazos de investigación y la prisión preventiva durante 12 meses. Esa decisión fue apelada por la defensa de Rudnev, en manos de Martín Sarubbi (el cuarto defensor que lo representó) y finalmente hicieron lugar al pedido.
La Cámara había rechazado en tres oportunidades los pedidos de prisión domiciliaria y en esta oportunidad le otorgó el beneficio.
«A pedido de la Sede Fiscal Descentralizada de San Carlos de Bariloche, a cargo del fiscal con funciones de coordinación del Distrito General Roca, Fernando Arrigo, el juez de garantías subrogante Gustavo Zapata prorrogó por doce meses la investigación penal preparatoria y la prisión preventiva del ciudadano ruso que hace un año fue detenido como presunto líder de una organización transnacional criminal de carácter coercitivo con fines de trata de personas», habían informado en el sitio Fiscales.gob.ar
Sarubbi, consideró «la falta de fundamentos concretos para sostener» la detención y rechazar las medidas propuestas por la defensa que se ofreció como garante personal de la detención domiciliaria.
Entre los argumentos interpuestos estuvo la edad el imputado, la extensión del plazo y «la falta de pruebas», consideraron.
Los antecedentes
La secta Ashram Shambala fue fundada en 1989 en Novosibirsk, en Siberia, por Rudnev, quien se autoproclamaba como «Gran Shaman Shri Dzhnan Avatar Muni» o «el extraterrestre de Sirio».
En 2013 fue condenado en su país a 11 años de cárcel por liderar una organización religiosa que violaba derechos humanos, por abuso sexual y venta de drogas. La secta fue prohibida en Rusia en 2014.
Rudnev cumplió su condena en 2021 y dejó su país: se mudó a Montenegro donde, tres años después, pidieron su detención por sospechas de «pornografía ritual» y violaciones grupales filmadas en un hotel del que huyeron antes de ser allanados.
Allí encontraron dinero, tarjetas SIM, tarjetas de crédito, computadoras y celulares.
Poco después, el líder de la secta ingresó a Argentina y, se presume, se trasladó a Bariloche, junto a otros miembros de la organización.
Se cree que Rudnev pretendía conseguir la ciudadanía argentina anotando a un niño como su hijo para luego trasladarse a Brasil, donde funciona otra pata de la organización. Al menos esa es la hipótesis inicial de la acusación.
Un parto irregular en el hospital
La organización cayó después de que, en el Hospital Ramón Carrillo de Bariloche, los médicos alertaran sobre una situación irregular en la atención y el posterior parto de una mujer embarazada.
“Cuando la chica hizo la consulta médica se empezó a sospechar de dos mujeres que la acompañaban constantemente, en actitudes medio sospechosas. La chica no tenía autonomía. Todo el tiempo decidían ellas y no la dejaban hablar. El médico asumió la responsabilidad y convocó a la justicia; de modo que inmediatamente se activó el protocolo», contó Angélica Calfín, responsable del Programa de Asistencia a las Víctimas de Trata de Personas al diario Río Negro, al momento de los hechos.
La mujer y su bebé estuvieron internadas durante 21 días hasta que se resolvió trasladarlos a un refugio en Buenos Aires. El 13 de junio, con un pasaje pagado supuestamente por su familia, regresó a Rusia con su hijo.
El origen de la denuncia investigaba si dos mujeres, presuntamente integrantes de la secta, intentaron fraguar el acta de nacimiento para inscribir al bebé como hijo de Rudnev. Se busca determinar si lo hizo con el fin de facilitar sus trámites migratorios e ingresar a Brasil con ciudadanía Argentina.
La mujer había viajado embarazada al país, acompañada por otra mujer rusa que también está imputada como miembro de la organización delictiva.
“La fiscalía sostuvo que, del análisis de audios, mensajes de texto, fotografías y videos obtenidos a partir de la apertura de los celulares de los imputados, se comprobó el modus operandi de la organización. En este sentido, el fiscal reveló que ‘se autorizaban las raciones de comida, de compras de diversos productos y se disponían ayunos obligatorios como forma de castigo’, publicó el sitio Fiscales.gob.ar.
«Destacó que en los allanamientos realizados se secuestraron vajillas con nombres, botellones de agua que se encontraban rotulados y se comprobó que el cuarto en el que se almacenaban los alimentos se encontraba bajo llave”, añadió.










