Un soldado estadounidense ha sido imputado este jueves por haber utilizado información clasificada sobre la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, a la que tuvo acceso en el ejercicio de sus funciones, para apostar en mercados de predicción y obtener una ganancia de más de 400.000 dólares. Gannon Ken Van Dyke, de 38 años, fue procesado ante un tribunal federal de Manhattan por cargos de fraude bursátil, fraude electrónico, uso ilícito de información gubernamental confidencial y transacción monetaria ilegal, según el comunicado del Departamento de Justicia (DOJ). Si es hallado culpable de todos los cargos, podría enfrentarse a penas máximas que en conjunto alcanzan los 40 años de prisión.
Según la acusación, el soldado participó directamente en la planificación y ejecución de la operación Absolute Resolve, la misión militar que culminó con la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas en la madrugada del 3 de enero. Van Dyke había firmado acuerdos de confidencialidad en los que se comprometía a no revelar ni utilizar de ningún modo información clasificada vinculada a operaciones militares.
En los últimos meses, Polymarket, una plataforma de apuestas sobre eventos futuros, ha ganado mucha notoriedad por las vastas cantidades de dinero que está moviendo, especialmente en predicciones sobre acciones militares estadounidenses. Las enormes ganancias que se han registrado por usuarios anónimos, en particular tras operativos militares de Estados Unidos en Irán, han encendido las alarmas sobre el abuso de información privilegiada por parte de individuos dentro de la Administración o fuerzas armadas estadounidenses.
En la tarde de este jueves, sin embargo, el presidente Donald Trump, preguntado al respecto a raíz del caso de Van Dyke, el cual aseguró desconocer, restó importancia a esta tendencia de apuestas y mercados de futuro. “El mundo entero, desafortunadamente, se ha vuelto una especie de casino. Y en todo el mundo están haciendo esto de las apuestas, yo nunca estuve de acuerdo, no me gusta, conceptualmente, pero es lo que es”, dijo desde el Despacho Oval. Hace dos semanas, la Casa Blanca prohibió a sus empleados apostar en las plataformas de predicciones.
Pero para el 26 de diciembre de 2025, los radares no estaban puestos sobre estas apuestas. Fue ese día en el que Van Dyke creó una cuenta en Polymarket. Entre esa fecha y la noche del 26 de enero de 2026, realizó 13 apuestas, todas en la misma dirección: que fuerzas estadounidenses estarían en Venezuela antes del 31 de enero, que Maduro sería destituido o estaría fuera del poder en ese plazo, que Estados Unidos invadiría Venezuela antes de esa fecha y que Trump invocaría los poderes de guerra contra Venezuela. En total, invirtió unos 33.000 dólares. Cuando Trump anunció públicamente el éxito de la operación, en las primeras horas del 3 de enero, Polymarket resolvió varios de esos contratos a favor de quienes habían apostado por el “sí”, y Van Dyke cobró cerca de 410.000 dólares.
Los movimientos de Van Dyke tras el operativo parecen ser la más clara evidencia de su conciencia de haber actuado de forma ilícita. El mismo 3 de enero, transfirió la mayor parte de las ganancias a una billetera de criptomonedas en el extranjero y abrió una nueva cuenta en un bróker en línea para depositar los fondos.
Pocos días después, cuando comenzaron a circular reportes sobre el comportamiento anómalo de las apuestas en los mercados de Venezuela y Maduro, Van Dyke intentó eliminar su rastro digital. El 6 de enero solicitó a Polymarket la eliminación de su cuenta, alegando falsamente que había perdido el acceso al correo electrónico asociado. Ese mismo día cambió el email vinculado a su cuenta en la plataforma de criptomonedas por una dirección que había creado el 14 de diciembre bajo un nombre distinto al suyo. Pero estas medidas no resultaron ser suficientes, pues las autoridades lograron identificarlo.
“El acceso generalizado a los mercados de predicción es un fenómeno relativamente reciente”, dijo el fiscal general interino Todd Blanche al anunciar los cargos, “pero las leyes federales que protegen la información de seguridad nacional se aplican plenamente”.
La declaración de Blanche apunta a un vacío regulatorio que este caso podría ayudar a definir: qué ocurre cuando la información clasificada no se filtra a un periodista ni se vende a una potencia extranjera, lo que los acuerdos de confidencialidad están diseñados para evitar, sino que se usa para enriquecerse en una plataforma de apuestas legalmente operada.
Polymarket, que tiene su sede en Nueva York y opera principalmente con criptomonedas, se ha convertido en los últimos años en uno de los mercados de predicción más seguidos del mundo. Y durante las elecciones presidenciales estadounidenses de 2024 fue objeto de atención mediática global por anticipar con relativa precisión los resultados. Su reputación como termómetro neutral de probabilidades, sin embargo, ha sufrido en los últimos meses a raíz de las opacas apuestas sobre operativos militares.









