Rosario Central volvió a quedar a las puertas de una instancia decisiva y, aunque cumplió el objetivo, sufrió más de la cuenta. Viajó a Río Cuarto con una misión clara: vencer a Estudiantes y asegurar su lugar en los playoffs. Sin embargo, lo que parecía un trámite sencillo terminó siendo una noche cargada de tensión.
El flojo presente del conjunto cordobés llevó a Jorge Almirón a rotar nombres, y la apuesta pareció salirle bien desde el inicio. A los 5 minutos, Enzo Copetti abrió el marcador tras un centro preciso de Julián Fernández. Más tarde, a los 34, Ángel Di María ingresó por el lesionado Gaspar Duarte y revolucionó el partido con su jerarquía.
Pero el local reaccionó justamente cuando Central puso a sus titulares. Ni siquiera el segundo gol, convertido por Julián Fernández tras asistencia de Di María, alcanzó para liquidarlo. Estudiantes descontó con un gran tiro libre de Mauro Valiente y encendió las alarmas en el Canalla.
Los errores defensivos comenzaron a repetirse y Central perdió solidez. Sin embargo, cuando el equipo cordobés atravesaba su mejor momento, se complicó solo. Juan Antonini le entró durísimo desde atrás a Di María: Darío Herrera mostró amarilla, pero tras revisar el VAR cambió la decisión y lo expulsó.
Cinco minutos después, Gonzalo Maffini también vio la roja y dejó a Estudiantes con nueve jugadores. Así, entre sufrimiento, polémicas y alivio final, Rosario Central selló su clasificación a octavos de final.










