Dos tardes, exactamente. Eso es lo que ha tardado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en dar un nuevo bandazo, el enésimo, en sus posiciones sobre la guerra contra Irán. Este martes ha anunciado la suspensión del nuevo Proyecto Libertad, la misión para “guiar” barcos mercantes atrapados por el bloqueo del estrecho de Ormuz y conseguir su salida, apenas 48 horas después de haber proclamado su creación, y tan solo cuatro horas después de que su secretario de Estado, Marco Rubio, declarara que esa operación abría una nueva fase en el conflicto.










