El ejército israelí ha dado este jueves por muerto al comandante de la fuerza de élite del brazo armado de Hezbolá, Ahmed Ali Balout, un día después de anunciar un bombardeo sobre los suburbios de Beirut en el que era el objetivo. El ataque, sobre el que ni las máximas autoridades libanesas ni la organización proiraní se han pronunciado de momento, es el primero de Israel sobre el área metropolitana de la capital desde el inicio, el 17 de abril, de un alto el fuego que solo existe sobre el papel y acumula más de 380 muertos en Líbano, en bombardeos diarios sobre el sur y el este. El primer ministro, Benjamín Netanyahu (que tiende a escalar la violencia en Líbano cada vez que EE UU e Irán alcanzan o se acercan a un acuerdo, como ahora), ha sacado pecho del asesinato: “Debió de leer en la prensa que tenía inmunidad en Beirut. Bueno, lo leyó y ya no pasará”.
Israel asesta un nuevo golpe a la tregua en Líbano al matar en Beirut a un alto mando de Hezbolá










