En la intensa reunión entre los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump, este jueves en la Casa Blanca, la situación de Cuba también salió a relucir. Y el mandatario brasileño se llevó un mensaje tranquilizador. Según aseguró en una rueda de prensa en la embajada de su país en Washington, el líder estadounidense le aclaró que, pese a las bravatas que lanza con frecuencia, “no piensa invadir Cuba”.









