Guillermo Francella hablaba de su trayectoria artística cuando la bomba cayó. El actor argentino, distinguido este año con el Premio Platino de Honor, comenzaba a dialogar con la prensa cuando todos comenzaron a hablar de un personaje ausente. Isabel Díaz-Ayuso, la presidenta de la Comunidad de Madrid, se dijo víctima de un ataque del Gobierno de México para boicotear su participación en la entrega de los galardones a las películas y series iberoamericanas, que se entregarán este sábado en Xcaret, un resort turístico de la Riviera Maya mexicana. El anuncio hizo a los organizadores entrar en modo crisis. El mensaje de Ayuso convirtió de manera inesperada un evento cultural en uno político cargado de simbolismo.
Ayuso no había asomado la cabeza desde el miércoles por la tarde, cuando apareció por última vez en un evento en el Estado de Aguascalientes, en el centro de México. Allí recibió las llaves de la ciudad y fue cobijada por una de las pocas gobernantes de oposición en México. La tarde del jueves debía volar a Cancún, en la península de Yucatán, para participar después en la gala de los Platino. Era su penúltima parada en una extensa gira de diez días que la llevaba por cuatro entidades de todo el país y que debía terminar el lunes tras una visita a la norteña ciudad de Monterrey. Pero el resto de la gira ha sido cancelada ante lo que su equipo considera una amenaza.
“En un hecho sin precedentes, el Gobierno mexicano ha amenazado a los organizadores de los premios Platino del Cine Iberoamericano con cerrar el complejo donde se celebran si acude la presidenta de la Comunidad de Madrid tanto al evento como al recinto, en cualquier momento”, indicó la Comunidad de Madrid en un comunicado emitido mientras Francella agradecía el haber sido reconocido con un premio que en otras ediciones ha recaído en manos de Sonia Braga, Antonio Banderas, Diego Luna, Carmen Maura, Ricardo Darín y Adriana Barraza, entre otros.
El empresario Enrique Cerezo, el CEO de los Platino y presidente del Atlético de Madrid, se ha referido a Francella como uno de esos actores que “construyen mitos” y cuya carrera actoral es “un viaje de 1.000 rostros” por su habilidad de convertirse en cualquiera de nosotros. Cerezo se mantuvo en su asiento mientras hablaba el actor de Homo Argentum, El encargado y El secreto de sus ojos. Su equipo, sin embargo, se notó tenso y abandonó sus asientos para pergeñar una respuesta a las acusaciones de la Comunidad de Madrid. Hasta la noche de este viernes, esta respuesta no había llegado.
Xcaret, el resort que alberga los Platino desde 2018, negó “categóricamente” que recibiera presiones del Gobierno federal o local para impedir la presencia de Ayuso en la gala del sábado so pena de ser clausurado. No obstante, admitió a través de un comunicado haber pedido a la organización de los premios retirar la invitación a Ayuso por las “desafortunadas declaraciones” vertidas a lo largo de la semana y para evitar que la gala del fin de semana sea utilizada como una plataforma política en lugar de una celebración del audiovisual iberoamericano. El Gobierno federal, a través de la Secretaría de Gobernación, también rechazó haber intervenido para coartar la libertad de expresión de Ayuso.
“Ya se ha cargado los premios”, decía entre los pasillos alguien de la organización después de que se hiciera público el mensaje de Ayuso. Las fuentes consultadas confiaban su frustración porque el rifirrafe político entre la política popular y las figuras de Morena terminara por eclipsar una entrega de premios que cuenta con el apoyo económico de la Comunidad de Madrid, pero que también es reacia a ser utilizada como una arena política.
Ayuso comenzó su visita a México con un evento en la Basílica de Guadalupe, un guiño al credo católico fundacional de los mexicanos. Desde entonces comenzó a calentar el ambiente con dichos y actos abiertos de provocación, como un evento de reivindicación de la figura de Hernán Cortés. El guante fue recogido por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien enfrenta una crisis interna después de que Estados Unidos señalara al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de su partido, de tener vínculos con el narcotráfico. “No creo que sirva a quien la trajo, porque no va a ayudar que hable de Hernán Cortés y la Conquista para ganar una elección en nuestro país”, aseguró este viernes Sheinbaum en su rueda de prensa diaria, en referencia al PAN, el partido opositor que ha abrazado tibiamente la visita de Ayuso.
Ni los directivos de Xcaret ni los organizadores de los Platino han dicho cuándo se produjo la solicitud para la retirada de Ayuso y si esta tenía actividades programadas el viernes. Tampoco lo ha aclarado el equipo de comunicación de la Comunidad de Madrid, consultado por este periódico. El Gobierno madrileño dice que ha mantenido reuniones con los organizadores, pero se decidió no acudir a la gala para no perjudicar a empresarios mexicanos.
Ayuso no es ninguna extraña en los Platino ni en el entorno de Enrique Cerezo. La presidenta de la comunidad fue anfitriona en la edición XII, celebrada el año pasado en la capital española. Hace una semana otorgó al empresario uno de los principales reconocimientos, la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo.
La presidenta de la comunidad visitó por última vez la Riviera Maya en 2024, para participar en la decimoprimera edición de los Platino. El tono de la visita de entonces fue menos belicoso. Ayuso se reunió con la morenista Mara Lezama, su homóloga del Estado de Quintana Roo, para hablar de turismo y de intercambio comercial. “La de México y Madrid es una película que siempre acaba bien y continuará”, dijo Ayuso en abril de ese año. No ha sido así este 2026.










