No fue el secreto mejor guardado de la historia, pero desde luego sí una operación impecable de marketing por parte de Netflix para catapultar internacionalmente el estreno de su gran apuesta de la temporada, Berlín y la dama del armiño, segunda y última tanda de episodios del spin-off de La casa de papel. El fin de semana festivo en Sevilla para la premiere de la serie disparó la atención mediática, cuando se supo que Rosalía era quien se escondía tras el eufemismo de “una gran sorpresa” con la que culminaría la “Jarana en el Guadalquivir”.










