A más de un mes del inicio de la investigación por el caso del presunto robo de ampollas de propofol y fentanilo del Hospital Italiano, Delfina «Fini» Lanusse, una de las médicas investigadas, realizó una serie de descargos sobre la causa en sus redes sociales. La joven aseguró que confía en el proceso judicial y puso en duda diferentes cuestiones, como la versión que señala que supuestamente estuvo en el departamento del anestesista Alejandro Zalazar, horas después de su muerte.
La pesquisa salió a la luz luego de que se conociera el fallecimiento de Zalazar, que trabajaba en la guardia del Hospital General de Niños Ricardo Gutiérrez y fue hallado sin vida en su vivienda, con una vía conectada en un pie y medicamentos anestésicos e insumos en el lugar. Este hecho, sumado al hurto de sustancias, generó la investigación de un entramado denominado mediáticamente como «Propofest«, que serían encuentros clandestinos donde se ofrecían drogas de uso hospitalario con un fin recreativo.
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La causa por la muerte del joven de 31 años y la de «administración fraudulenta» por el robo de los fármacos se tramitan en juzgados separados. En esta última, fueron procesados y embargados Hernán Boveri (45), anestesiólogo de larga trayectoria en el Italiano, y Lanusse (29), residente de tercer año de esa especialidad en esa institución.
Este último fin de semana, la médica acusada publicó un video cantando karaoke en TikTok en medio de un ambiente familiar, donde interpretó la canción «Real Friends», de Camila Cabello, que habla de la decepción ante la falsedad y la búsqueda de conexiones humanas auténticas. Luego, subió un descargo en la misma plataforma, donde agradeció a las personas que la apoyaron, «la escucharon y no le soltaron la mano en un momento muy difícil».
“La justicia está trabajando. Yo confío en ese proceso y, con el tiempo, por las vías que corresponden, las cosas se van a ir aclarando, eso seguro”, expresó al rechazar ser la persona que “giró por todos lados en las noticias”.
Aunque no hizo mención de detalles sobre el avance del expediente en su contra, las filmaciones generaron polémica, por lo que al poco tiempo las borró. En su cuenta de X, en tanto, también agradeció con una frase a quienes la acompañan pero además decidió pronunciarse sobre algunos puntos como la veracidad del audio que se viralizó al comienzo del caso. Allí, apuntó contra una mujer llamada Agustina Scazzuso, quien habría difundido el archivo -bautizado «El lore de las «Propofests»-.
«La parte que sí quedó grabada: el audio. La parte que no: su llamada negando todo, diciendo que jamás hablaría así de mí y que ni conocía a la persona del audio. Acto seguido me deja de contestar y después me bloqueó. Un amor de persona Agus Scazzuso», escribió «Fini» en un tuit, donde mostró la captura de un chat donde le pide el nombre de quien grabó el mensaje de voz.
Aunque no mostró registros del bloqueo y la llamada, esa presunta conversación derivó en su indignación. Además, compartió diferentes publicaciones de otros usuarios en las que se cuestiona porque supuestamente se habría puesto más el foco en ella que en Boveri, ya que el juez Javier Sánchez Sarmiento le atribuyó una mayor responsabilidad cuando dictó sus procesamientos.
En la resolución, el titular del juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°48 sostuvo que el anestesiólogo habría tenido un «rol protagónico» en la maniobra, que habría ocurrido entre 2023 y 2026, mientras que la participación de Lanusse habría sido «secundaria». Ambos rechazaron las imputaciones, hicieron acusaciones cruzadas y reconocieron que trabajaban juntos y que tenían «un vínculo afectivo y amoroso» -a pesar de que Boveri está casado-.
Lanusse no habría ido al departamento de Zalazar
Otro de los puntos que la residente buscó aclarar fueron los trascendidos acerca de su presunta aparición en el departamento de Zalazar, el dia de su fallecimiento. Según la declaración de la hermana del anestesista, el 20 de febrero de este año asistió al edificio en el que residía, en el barrio porteño de Palermo, después de que no pudiera comunicarse con él. De hecho, el joven tenía que trabajar en una operación programada en la Fundación Favaloro, a la que no se presentó.
La mujer fue hasta el lugar con su pareja y se encontró en la puerta con Chantal «Tati» Leclercq, una residente del Hospital Rivadavia amiga de su hermano que actualmente está imputada por el robo de fármacos en ese centro de salud. Las cámaras de seguridad del inmueble la ubican en la vereda con otra joven rubia, que en un principio se afirmó que era «Fini» por sus características físicas.

Lanusse compartió una publicación en X del periodista Mauro Szeta, en la cual destacó que la defensa de la joven presentó un escrito en el cual se indica que en los momentos previos al hallazgo del cuerpo de Zalazar ella estaba dando su testimonio ante la AAARBA (Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires).
La médica, que tiene una relación de amistad con Leclercq por haber compartido ámbitos universitarios y laborales, negó haber estado allí desde el primer momento. Los avances en las pericias de las imágenes y los horarios pusieron en duda la identificación y las autoridades habrían descubierto que quien acompañó a «Tati» sería una profesional de nombre M.R., residente de una institución que al momento no fue mencionada.
La causa por la muerte de Zalazar está en manos del Juzgado N°60, a cargo del juez Santiago Bignone, y es investigada por el fiscal Eduardo Cubría. En su declaración, la hermana del anestesiólogo comentó que ingresó al apartamento de Alejandro porque tenía una copia de las llaves y las dos jóvenes entraron con ella. Asimismo, puntualizó que después de intentar reanimarlo, Leclercq supuestamente manipuló el celular del difunto y la otra chica se habría llevado un IPad con funda negra.
La imputación a «Tati» Leclercq
Chantal Leclercq fue imputada por «administración fraudulenta» luego de una denuncia del Juzgado de Sánchez Sarmiento, después de que supuestamente reconociera ante la AAARBA haber sustraído sustancias del stock del Rivadavia. Ante la asociación que nuclea a anestesistas de la Ciudad de Buenos Aires también dijo haber consumido propofol, fentanilo, ketamina y midazolam y que lo habría hecho junto a Lanusse y Zalazar, pero nunca los tres en un mismo espacio y siempre fuera del ámbito laboral.

Esa causa se desarrolla en el Juzgado N°56 y en el marco de la misma se realizaron allanamientos a dos domicilios. Aunque en los procedimientos no se encontraron ampollas ni medicamentos de uso hospitalario, vecinos de la profesional investigada reportaron haber hallado dos agujas hipodérmicas en las secadoras de la lavandería del edificio en el que reside.
La defensa de Lanusse presentó un documento donde comentó que el relato de Leclercq dio cuenta de episodios relativos a situaciones privadas de ambas que no ocurrieron en el entorno institucional -también se mencionó el consumo de estupefacientes en un viaje a Colombia- y que no tendrían vínculo con los hechos de la causa. Por otro lado, indicaron que el Hospital Italiano informó que aparentemente “no se detectaron faltantes de medicación» en el período bajo análisis y pidieron su sobreseimiento.
En medio de las causas de las «Propofest», se conoció el caso de Eduardo Bentancourt, un enfermero entrerriano que fue encontrado muerto en el departamento al que se había mudado hacía un mes, en Palermo. En el lugar, la Policía detectó que tenía «una lesión en el antebrazo derecho» compatible con una punción venosa y en el lugar había una bolsa con más de 100 ampollas con diversos medicamentos (como propofol, fentanilo, lidocaía, midazolam). Sin embargo, este hecho no estaría vinculado con los otros.
FP










