Los ministros del Gobierno británico, convocados a las 9.00 de este martes (las 10.00 en horario peninsular español) en la sede del Ejecutivo, en Downing Street, han encontrado ante ellos a un Keir Starmer desafiante, dispuesto a dar la batalla frente a los diputados rebeldes que exigen su retirada. Lo que en otras circunstancias habría sido el encuentro habitual de todas las semanas, para deliberar políticas o coyuntura política, parecía encaminado a convertirse esta vez en el punto final de la carrera política del primer ministro, el laborista Keir Starmer. Pero este, por el momento, se ha negado a dimitir.








