El nuevo acuerdo de TikTok en Estados Unidos ha provocado la salida masiva de usuarios luego de que entrara en vigor una nueva política de privacidad que se debe firmar de manera obligatoria para seguir utilizando la plataforma. No hay una cifra exacta de la cantidad de personas que han desinstalado la aplicación, pero el llamado a hacerlo se ha vuelto viral en redes con miles de réplicas. El ajuste se hace para que la aplicación de origen chino pueda operar legalmente en el país, con una filial de nombre TikTok USDS Joint Venture LLC. La empresa cuenta con inversionistas estadounidenses cercanos al presidente Donald Trump, lo que ha encendido las alertas sobre el uso que se le dará a los datos de los usuarios.
Bajo el nuevo contrato, los usuarios autorizan que la plataforma recopile información personal, que va desde datos básicos de la cuenta —como fecha de nacimiento, correo electrónico, número telefónico y foto de perfil— hasta el contenido que publican o generan, incluidos comentarios, fotografías, videos, transmisiones en vivo, mensajes privados e interacciones con herramientas de inteligencia artificial. La política también contempla el acceso a información del portapapeles del dispositivo, datos de compra y pago, contactos telefónicos y de redes sociales (previo consentimiento), configuraciones de la cuenta e historial de actividad.
Una de las cláusulas más controversiales establece que la información proporcionada por los usuarios puede incluir datos personales sensibles, como información de menores de edad, origen racial o étnico, nacionalidad, creencias religiosas, diagnósticos de salud física o mental, orientación sexual, identidad de género, estatus migratorio, datos financieros y ubicación precisa. Según el documento, estos datos pueden derivarse del contenido que los propios usuarios comparten, de encuestas o de procesos de verificación de identidad, y su tratamiento se realizará conforme a la legislación vigente en Estados Unidos, incluida la Ley de Privacidad del Consumidor de California.
Aunque muchas aplicaciones ya recopilan datos personales de sus usuarios, en el caso de TikTok esta cláusula representa el cambio más significativo, ya que su aviso de privacidad para otras regiones no incluye esta aclaración. Otro factor relevante es que el gigante tecnológico Oracle, propiedad del empresario Larry Ellison, uno de los hombres más ricos del mundo y un aliado cercano de Donald Trump, será el encargado de almacenar toda la información de los usuarios en territorio estadounidense.
Los usuarios de TikTok también han manifestado preocupación por el posible impacto que el acuerdo podría tener en el tipo de contenido que la plataforma prioriza, en particular aquel afín al movimiento MAGA, lo que —dada su audiencia mayoritariamente joven— podría inclinar a este sector hacia las políticas de la Administración de Donald Trump. La inquietud se centra en el poder del algoritmo para amplificar ciertos mensajes sobre otros, un fenómeno que algunos comparan con lo ocurrido en X tras la llegada de Elon Musk y el debate sobre la veracidad de la información en esa red. El propio Trump ha alimentado estas sospechas al reconocer públicamente el papel de TikTok en su buen desempeño entre el voto juvenil en las elecciones presidenciales de 2024 y al expresar su deseo de que la plataforma sea “recordada” por quienes la aman.
La nueva sociedad anunciada por TikTok responde a las exigencias de las autoridades estadounidenses para impedir que una empresa china tenga acceso a información privada o pueda influir en la opinión pública mediante propaganda amplificada por el algoritmo de la plataforma. Mientras que durante la Administración de Joe Biden se optó por impulsar una prohibición, Donald Trump revocó la medida en las horas posteriores a su toma de posesión y dio inicio a un proceso de negociación para mantener la aplicación operando en Estados Unidos.









