Actores, directores, productores y trabajadores de la industria audiovisual alertaron sobre el impacto que tendría la aprobación de dos artículos de la Reforma Laboral impulsada por el Gobierno nacional, que podrían provocar “un daño irreparable” y la «pérdida de miles de puestos de trabajo» si se elimina el Fondo de Fomento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) y otros organismos culturales y mediáticos.
El Espacio Nacional Audiovisual (EAN), que nuclea a las organizaciones más representativas del sector, realizó este miércoles una conferencia de prensa en el Anexo A de la Cámara de Diputados para pedir a los legisladores que retiren del proyecto o rechacen los artículos 210 y 211 de la denominado “Ley de Modernización Laboral”. Las actrices Mercedes Morán, Julieta Díaz y Alejandra Flechner, los actores Luis Ziembrowski y Diego Velázquez, y directores como Bruno Stagnaro, Marcelo Piñeyro y Celina Murga estuvieron presentes.
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En el inicio, el presidente de la CAIC, Daniel Pensa, leyó una carta difundida por la Fundación Iberoamericana de Productores Cinematográficos y Audiovisuales (FIPCA) que manifiesta que la «eliminación del financiamiento específico al INCAA ataca al corazón del sector productivo, un sector que en todo el mundo se apoya en diversos mecanismos de financiación pública para competir en mercados globales”. El documento fue firmado por artistas como Guillermo Francella, Juan José Campanella, Cecilia Roth, Oscar Martínez y Adrián Suar, entre otros.
Por su parte, el titular de ARGENTORES, Miguel Ángel Diani, informó que “los artículos cuestionados fueron incorporados en el tramo final del proyecto legislativo, lo que podría derivar en su aprobación sin el análisis específico que su alcance requiere. Solicitamos a los senadores el rechazo de ambos artículos”.
Durante la audiencia moderada por el diputado de Encuentro Federal Esteban Paulón -y que contó con la presencia de otros legisladores como María Inés Zigaran, Nicolás del Caño y Romina del Pla-, se señaló que los puntos que afectan el sistema de fomento «están escondidos en un capítulo al final del proyecto, llamado Derogaciones», y poco tienen que ver con una reforma laboral. «Son incomprensibles; si se aprueban queda todo librado a la arbitrariedad», aseguró Inés de Oliveira Cézar, de la DAC (Directores Argentinos Cinematográficos).
El rechazo de los artículos de la Reforma Laboral
Mediante la administración del Fondo de Fomento Cinematográfico, el INCAA cumple diferentes funciones que van desde el otorgamiento de subsidios y evaluación de proyectos, hasta la administración de la ENERC (escuela pública de cine con diferentes sedes en el país), los «espacios INCAA» (donde se prioriza la exhibición de obras argentinas) y asegurar las resentaciones de películas en festivales, entre otras.
Este fondo se nutre de diversos aportes establecidos en la Ley de Cine (Nº 17.741), que son: el 10% al valor de las entradas de cine, otro igual aplicado a la venta de DVDs y un 25% de lo recaudado por el Enacom, a partir de un gravamen específico a la facturación de radios, canales y servicios de televisión paga. El artículo 210 apunta directamente a eliminar estas asignaciones específicas, generadas por la propia actividad.

De esta manera, el ente autárquico perdería su autonomía financiera y pasaría a depender solo de las partidas que cada gobierno de turno decida asignarle a través de la Ley de Presupuesto. “El sistema actual de financiamiento del cine no depende del presupuesto general del Estado. Paradójicamente, la modificación propuesta implicaría la pérdida de la autarquía financiera”, advirtió la productora y contadora Vanesa Pagani, presidenta de APIMA (Asociacion de Productores Independientes de Medios Audiovisuales).
En tanto, el artículo 211, calificado como una «medida discriminatoria«, deroga los incisos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (Nº 26.522) que asignan recursos específicos al INCAA y a Radio y Televisión Argentina, pero mantiene intactos las de otros sectores. Ante la consulta de este medio, Daniel Pensa dijo que al hablar con las autoridades del Gobierno les manifestaron que estaban «conceptualmente en contra de las asignaciones específicas».
«Pero solo eliminaron las asignaciones del INCAA, no tocaron las del fondo del tabaco, el impuesto a la energía eléctrica, combustibles, pasajes al exterior y apuestas online«, añadió el titular de CAIC.
Impacto económico y laboral del desfinanciamiento del INCAA
Los representantes del EAN citaron un estudio del INCAA que indican que por cada peso que se deja de invertir en el Fondo de Fomento, la economía argentina pierde 5,4 pesos en valor bruto de producción. Además, Horacio Grinberg, de CAIC, se basó en un informe realizado por el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) y Netflix que indica que «por cada 10 dólares invertidos se generan entre 6 y 9 más en la cadena de valor (preproducción, producción, posproducción y distribución) y por cada 100 personas empleadas, entre 50 y 70 más son contratadas en sectores económicos vinculados».
El desfinanciamiento de la actividad audiovisual y la pérdida de fomento de la actividad también generaría consecuencias en sectores económicos indirectos, como hotelería, transporte, gastronomía y hasta el turismo. “Es importante destacar el impacto multiplicador que tiene la actividad audiovisual sobre diversas economías regionales”, puntualizó Carlos Jaureguialzo, directivo de DAC.

Por otro lado, el informe realizado hace dos años por el BID y la famosa plataforma de streaming afirma que Argentina, Brasil y México tienen la industria audiovisual (cine, video y televisión) más grande de Latinoamérica. Sin embargo, Pensa sostuvo que la situación se ha ido complicando desde hace tiempo: “Hace 30 años venían a buscarnos y hoy estamos desapareciendo del mercado global. El daño que le pueden hacer al audiovisual argentino sería irreparable si no retiran o rechazan estos artículos”.
«Hacer una película nos lleva entre dos y cuatro años. Si no hay previsión, no hay inversión posible«, completó De Oliveira Cézar, que al mismo tiempo agregó: “Conseguir los fondos para realizar una película en este contexto de crisis se ha vuelto mucho más difícil; a los directores y productores nos afecta dramáticamente».
Por último, los representantes del sector informaron que la mano de obra audiovisual que se pierde no se recupera fácilmente, ya que es una fuerza de trabajo especializada que se forma en la práctica, en los rodajes y en la continuidad del trabajo.
Preocupación en el cine nacional
«El Fondo se financia con el propio recurso que tiene el cine, porque tanto los cables, la televisión abierta y las entradas de cine, es gente que va, que ponse su plata para apoyar al cine y ese IVA que le queda al Estado por pagar una entrada de cine o una suscripción de cable, un porcentaje va asignado para que vuelva a reinvertirse en contenidos audiovisuales», detalló Diani en diálogo con PERFIL.
En el balance sobre la gestión de Carlos Pirovano al frente del INCAA, expresó: «En estos dos años muy pocos proyectos se han aprobado, solamente se están liquidando dineros de viejas películas que estaban haciéndose, de tres o cuatro años atrás. No hay ninguna intención de apoyar a la cultura y mucho menos al cine. El INCAA parece un muerto vivo«.
Del cine al turismo: cómo las producciones audiovisuales transforman el mapa de los viajes
Ante la prensa, la actriz Mercedes Morán destacó la importancia de hacer llegar la información a los legisladores, que se tratará en el Congreso el próximo miércoles 11 de febrero. «El cine nacional no es un gasto, al contrario, es una inversión económica que da ganancias y es federal”, precisó al mencionar que las inversiones son mixtas, entre el Estado y privados, pero necesita un impulso del INCAA.
En tanto, la productora Vanessa Ragone, ganadora al Oscar a Mejor película extranjera por El Secreto de sus Ojos, insistió en que los “estudios internacionales demuestran que la inversión pública en el sector genera retornos económicos significativos y favorece la exportación de servicios y contenidos”.
En ese sentido, el EAN convocó a toda la comunidad a marchar el 11 de febrero a las 12 horas -día del tratamiento del proyecto de ley en el Senado- desde las puertas del Cine Gaumont para acompañar el reclamo de quitar los artículos 210 y 211.
FP
LT










