En un año en que el musical redobla la apuesta y se anuncian alrededor de 10 propuestas distintas del género en la cartelera porteña, un estreno se ha ganado ya el corazón de los espectadores. Si, Annie que acaba de llegar al Teatro Broadway (Av. Corrientes 1155, CABA), de la mano de RGB, Preludio y Carlos Pedro Spadone. El libro original de Thomas Meehan, la música de Charles Strouse y las letras de Marin Charnin tienen aquí una versión moderna de Fernando Masllorens y Federico González del Pino que favorecen el lucimiento de una pléyade de intérpretes consagrados y nuevos.
La historia de la huérfana que sueña con reencontrarse con sus padres, una niña de sonrisa contagiosa y optimismo indomable que transforma la vida de todos los que se cruzan en su camino. Cuando tiene un golpe de fortuna al conquistar a la secretaria de un multimillonario que la invita a pasar con ellos Navidad, su vida cambia para siempre, y también la de sus compañeras de orfanato. En esta trama de penas y alegrías, hilvanadas por canciones pegadizas y muy conocidas, el espectador va acompañando a la nena pelirroja en un camino luminoso que no está falto de peripecias ni giros inesperados (aunque intuidos).
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En esta versión que tiene producción artística de Gustavo Yankelevich y Nicolás Vázquez nada quedó librado al azar. Siempre decimos que el musical es un mecanismo de relojería que debe funcionar a la perfección, pero en el caso de Annie es soberbio e impecable. No sólo porque está tan ajustado que no hay margen para error, ni siquiera cuando al escenario ingresa un perro (de verdad) simpático que debe actuar ante una sala llena y se lleva el amor de todos los presentes. Ni siquiera cada vez que el ensamble de niñas canta y baila, con pasión y entrega, se cometen errores. Sin dudas el director Mariano Demaría logró armonizar a la gran cantidad de intérpretes que tiene sobre el escenario y que las coreografías de Analía González se lucieran sobre la hermosa escenografía que preparó Tato Fernández. Un lujo. Lo mismo que el vestuario de Sofía Di Nunzio, que sitúa en la época pero a la vez aporta mucho colorido en la escena. Impecable.
Los interpretes completan la perfección
En este relato en el que hay malos y buenos, cada intérprete le saca el jugo a su parte, entregando un resultado redondo. Es inevitable que Lizy Tagliani termine haciéndonos querer a su directora del orfanato pese a lo mala que es: canta, baila y conquista con mohínes que la ponen siempre en el borde. En contraposición está el serio Oliver Warbucks, un millonario solitario que se doblega ante el encanto y desparpajo de la niña. Compuesto con gran acierto por Miguel Angel Rodríguez, se puede ver cómo va cambiando de serio a tierno. A su lado está la buenaza secretaria, una Julieta Nair Calvo que aporta los picos de virtuosismo en la puesta, capaz de quebrarse al cantar como lo exige la emoción de su personaje, haciéndolo carne.
Dentro de un equipo numeroso hay dos apariciones especiales que brindan comicidad y desparpajo a la trama, terminando de forzar la situación para Annie y son el hermano y la cuñada de la directora del orfanato, encarnados nada menos que por Gustavo Monje e Ivanna Rossi, dos experimentados intérpretes del musical que están menos tiempo sobre el escenario pero conquistan todos los aplausos con su participación.

Y nos quedan las niñas, tres elencos de edad variada y muy talentosas, entre las que es inevitable que se destaque Emma García Torrecilla, la Annie de la función de prensa y cara principal de la comunicación de esta obra. Sin dudas nació para el musical, le gusta, se le nota, entra en el momento indicado y hace todo lo que tiene que hacer con sonrisas, buena dicción y un desparpajo propio que se contagia al personaje central de esta propuesta. Una delicia para ver y aplaudir.
Sin dudas estamos al frente de otro de los grandes éxitos del musical para toda la familia que se ofrecen actualmente en Buenos Aires. Esos de los que el espectador de cualquier edad sale cantando y sonriente. ¿Acaso se puede pedir mejor efecto de una obra de teatro?
Tiene funciones de jueves a domingo en horarios vespertinos y nocturnos. Encontrá acá más info sobre las entradas.










