Con normalidad. Donald Trump ha saludado a Pedro Sánchez este lunes en Egipto tras amenazar con sacar a España de la OTAN. El presidente de EE UU ha apretado la mano del primer ministro español mostrando incluso algún gesto cercano y con una sonrisa, pocos días después de decir el mandatario en la Casa Blanca que tal vez habría que echar a España de la OTAN por no aceptar el aumento al 5% del gasto en defensa. El Gobierno contestó a las palabras de Trump al presidente finlandés asegurando que “España es un socio leal y es un socio de pleno derecho de la OTAN y así va a seguir siendo”.
Trump ha recibido y saludado a todos los líderes que han acudido a la cumbre de la paz de Sharm el Sheij. El de Sánchez y Trump, de apenas 15 segundos de duración, es el primer saludo que se puede apreciar entre ambos en una imagen de vídeo desde que Trump volvió a La Casa Blanca.
Ambos mandatarios se saludaron también el 25 de septiembre en Nueva York, con motivo de la celebración de la Asamblea General de Naciones Unidas, aunque de ese encuentro solo trascendió una fotografía en la que Trump y Sánchez aparecían acompañados de sus esposas, Melania Trump y Begoña Gómez. Fuentes de la delegación española informaron de que el contacto entre Trump y Sánchez, que nunca han mantenido una reunión bilateral, se limitó a un mero saludo protocolario en una recepción a los líderes internacionales asistentes a la asamblea de Naciones Unidas. Este lunes, Sánchez también ha saludado al anfitrión de la cumbre, el presidente egipcio Abdelfatá el Sisi.
Trump y Sánchez también coincidieron en 2019 en Osaka (Japón), con motivo de la reunión del G20. En aquella ocasión, el mandatario americano dedicó un gesto ambiguo a Sánchez: al pasar junto a él apuntó a su asiento. La Moncloa aseguró que “todo el episodio” había sido “una broma” porque Trump no estaba mandando a Sánchez a sentarse, sino que simplemente le dijo que tenía “un buen sitio”.
Sánchez ha llegado a la cumbre en suelo egipcio después de haber sido uno de los presidentes europeos que más claramente ha condenado el “genocidio” de Israel en Gaza, tal como lo llama, pero ahora que ha habido un acuerdo de paz el presidente lo ha celebrado —“España da la bienvenida a la propuesta de paz para Gaza impulsada por EE UU. Hay que poner punto final a tanto sufrimiento”, dijo— y ha aplaudido la tarea de Trump, del que está muy distanciado políticamente.










