Luego de once días, la causa por el cuarto homicidio en Comodoro Rivadavia tuvo un avance importante. En la tarde del viernes se realizaron dos allanamientos y un sospechoso quedó detenido. Este sábado afrontará la audiencia de control de detención.
Se ejecutaron allanamientos en el marco de la causa / Fotografía de Carlos Alvarez (DIARIO CRÓNICA)
Lo que comenzó el pasado 2 de marzo como el reporte de un incendio doméstico en el barrio Presidente Ortiz, terminó revelando una trama de violencia y ensañamiento que ya tiene su primer hito judicial. Tras once días de incertidumbre y una marcha vecinal que exigió respuestas, la Brigada de Investigaciones dio un golpe certero este viernes por la tarde.
El operativo y detención en kilómetro 5
Pasado el mediodía, el silencio de la zona norte se vio interrumpido por un amplio despliegue policial. Bajo las órdenes del fiscal Facundo Oribones y la doctora Guzmán, se ejecutaron dos allanamientos simultáneos.
El objetivo era claro: un domicilio donde se refugiaba el principal sospechoso del asesinato de Bernardino “Nino” Villarroel, el jubilado de 78 años que era el corazón de su cuadra.
El resultado fue calificado como «positivo» por la Fiscalía. No solo se logró la detención del sospechoso —cuya identidad permanece bajo reserva hasta la audiencia de mañana—, sino que también se secuestraron elementos que serían determinantes para la causa. «Son pruebas útiles para avanzar con el esclarecimiento definitivo», adelantaron fuentes judiciales.
De un accidente a un «ataque brutal»
La crónica de este caso cambió de rumbo gracias al ojo clínico de los peritos. Inicialmente, las llamas en la vivienda de la calle Ferrocarril al 100 sugerían un siniestro accidental. Sin embargo, la autopsia fue demoledora: «Nino» no murió por el fuego.
El informe forense determinó que Villarroel sufrió un traumatismo de cráneo y múltiples golpes antes de que se iniciara el incendio. La hipótesis actual es sombría: el agresor habría golpeado salvajemente al jubilado y luego provocado el incendio intencionalmente para borrar las huellas del crimen y simular un accidente.
La espera por el sábado
El detenido pasará la noche en una dependencia policial y este sábado se sentará frente a un juez penal. Allí, la Fiscalía presentará las pruebas recolectadas, que incluirían registros de cámaras de seguridad y testimonios de vecinos que habrían visto movimientos extraños aquel lunes trágico.
Para la familia de Bernardino, que hace apenas unos días encabezaba una marcha pidiendo que la justicia no fuera «lerda», este arresto es el primer paso hacia la paz. Mientras tanto, Comodoro Rivadavia anota este hecho como el cuarto homicidio del año, en una escalada de violencia que no da tregua.










