Con la ola de calor en el AMBA y una máxima cerca de 37°C este martes 3 de febrero, muchas casas quedan “selladas” para que el aire acondicionado rinda.
En este escenario, especialistas remarcan que el monóxido de carbono (CO) también puede ser un riesgo en verano si hay un artefacto a gas funcionando mal o con mala evacuación: el gas se acumula sin que nadie lo note, porque no tiene olor ni color.
El caso de Villa Devoto, con una ventilación obstruida y un calefón que habría generado combustión incompleta, puso el foco en un punto clave: cerrar todo para “guardar el frío” no reemplaza la ventilación permanente exigida para artefactos de tiro natural (calefón, cocina, etc.).
El CO se produce por combustión incompleta de combustibles (gas, leña, carbón, nafta, etc.). En ambientes poco ventilados, la concentración sube rápido y los síntomas se confunden con cansancio, golpe de calor o una “descompostura”.
Tres señales de alerta que advierten los organismos de seguridad del gas:
Si hay síntomas o sospecha: abrí puertas y ventanas, salí al aire libre, y consultá urgencias/servicio médico. El Ministerio de Salud también recuerda la línea del Centro Nacional de Intoxicaciones (Hospital Posadas) 0800-333-0160.
En días de ola de calor es común “sellar” la casa para que el aire rinda, pero eso no debería implicar anular la ventilación. Si hay artefactos a gas (calefón, cocina, termotanque), la recomendación es mantener rejillas libres y hacer ventilaciones cortas y efectivas: abrir una ventana en un ambiente y otra en el opuesto durante 5 a 10 minutos para generar corriente de aire, y volver a cerrar. También ayuda no bloquear puertas interiores para que el aire circule.
Si notás llama amarilla, el artefacto funciona de manera irregular o aparecen manchas de hollín, no lo atribuyas solo al calor: el monóxido no tiene olor ni color. Ventilá de inmediato, salí al exterior y pedí asistencia.










