El grupo de radicales enrolados en la denominada “Tercera Vía” de la UCR cordobesa, que busca pulsear en la interna partidaria frente al alineamiento de poder referenciado en Rodrigo de Loredo, dio un paso más: promover el posicionamiento del intendente de Mina Clavero Luis Quiroga para presidir el Comité Provincia. En pocos días se oficializará la fecha de la interna: 7 de junio.
El encuentro de este sábado, en la ciudad del departamento San Alberto, congregó radicales que vienen planteando la necesidad de romper con la lógica de bloques cerrados que domina hoy la vida interna del radicalismo cordobés.
Quiroga fue el anfitrión de un encuentro de debate de este espacio integrado por los legisladores provinciales Dante Rossi (anotado para la intendencia capitalina) y Sebastián Peralta; la secretaria de Gobierno de Mina Clavero, Candelaria Funes; el tribuno de Cuentas de San Francisco, Cristian Canalis; el concejal Guillermo Boris; el ex presidente de la UCR de Tulumba, Arnoldo Quinteros; y los dirigentes capitalinos Walter González, Darío Peralta y Marcela Díaz, entre otros.
La jornada comenzó con un panel a cargo de la politóloga y magíster en Gestión Política Romina Mazzieri y del presidente del Concejo Deliberante de Mina Clavero, Hernán Esteban, quienes expusieron sobre “La realidad política: claves para pensar y actuar”.
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El eje de las disertaciones, según los organizadores, fue ofrecer herramientas para interpretar el escenario político, atravesado por la crisis de representación, el desgaste de las estructuras tradicionales y el reordenamiento de fuerzas de cara a 2027.
El pulso político de la jornada estuvo marcado por el debate posterior. En ese marco, los dirigentes coincidieron en que hoy existe en la UCR cordobesa un “espacio de discusión cerrado”, dominado por acuerdos de cúpula. En contraposición, plantearon la necesidad de “unir al partido” bajo la premisa de que no hay “dueños ni líderes indiscutidos”.
El mensaje tiene destinatarios claros dentro del radicalismo provincial, donde el alineamiento referenciado en De Loredo ostenta el poder interno y choca con la oposición representada por Ramón Mestre. La llamada “tercera vía” busca abrirse paso ante la polarización, con un discurso que combina identidad histórica y aggiornamiento político en la UCR.
Sobre esa base, los participantes reivindicaron los valores tradicionales del radicalismo —defensa de jubilados y trabajadores, apoyo a las pymes, educación pública y movilidad social ascendente—, pero plantearon la necesidad de reinterpretarlos ante la época imperante. También insistieron en el resguardo de la calidad institucional y en la construcción de un proyecto productivo que genere empleo formal y salarios de calidad.
“La UCR no puede ser un partido de rosca e internismos permanentes, porque la gente deja de creer en nosotros”, fue una de las consignas que marcó el encuentro, en una crítica implícita a la dinámica que hoy atraviesa al centenario partido.
Otro de los ejes fue la reivindicación del interior provincial. Los dirigentes del espacio destacaron que en muchas localidades existen gestiones radicales con alto nivel de aprobación y sin la fragmentación interna que caracteriza a la capital. Desde esa lectura, propusieron “mirar fuertemente al interior” y articular de manera más orgánica al partido con los bloques legislativos, el foro de intendentes y los concejales, para fijar posiciones conjuntas y unificadas.
En ese contexto, tomó forma la propuesta de impulsar a Quiroga como candidato a presidir la UCR provincial de cara a la interna del 7 de junio. Los radicales presentes destacaron su perfil de gestión en Mina Clavero, su trayectoria partidaria y su “honestidad y valores radicales de toda la vida”, pero sobre todo su capacidad de representar “de manera moderna los ideales de la UCR”, resaltaron.
La movida no es menor: en un radicalismo que ya empieza a pensar en el recambio de autoridades y en la estrategia electoral hacia 2027, la irrupción de una “tercera vía” con candidato propio agrega un nuevo actor a la disputa. El objetivo declarado es “darle competitividad al radicalismo” y reposicionarlo como alternativa real de poder en la provincia.










