Con incredulidad, estupor y confusión, luego de más de 20 semanas de tensiones políticas, Venezuela ha despertado con la noticia del arresto del presidente, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, tras un operativo militar combinado de fuerzas estadounidenses en Caracas. La incógnita ahora es qué ocurrirá con el chavismo y quién asumirá el poder.
La Constitución de 1999 establece que corresponde al vicepresidente, en este caso la vicepresidenta Delcy Rodríguez y persona de la máxima confianza del presidente, asumir las riendas del Ejecutivo en caso de vacío de poder. Su hermano Jorge, presidente de la Asamblea Nacional, es el tercero en la línea de sucesión. Diosdado Cabello, el hombre fuerte del país, mantendría su puesto como ministro del Interior y guardián del universo cívico-militar oficialista.
El paradero de Delcy Rodríguez no está claro después de que la agencia Reuters publicase que se encontraba refugiada en Rusia. El periódico The New York Times, sin embargo, informó horas después de que la dirigente se encontraba en Caracas.
El silencio de la madrugada quedó hecho añicos de forma súbita y sorpresiva sobre las dos en Caracas —también en los Estados de Aragua, Miranda y La Guaira—. Esta es la primera agresión militar extranjera en toda la historia del país y de Sudamérica. Todavía no hay detalles sobre el número de bajas. El procedimiento fue ejecutado sobre puntos neurálgicos del poderío cívico-militar del chavismo. De acuerdo a los reportes iniciales, los ataques han incluido al famoso Cuartel de la Montaña, antiguo Museo Histórico Militar, en el oeste de la ciudad, en el cual reposan los restos de Hugo Chávez.
A pesar de captura de Maduro, el régimen chavista no ofrece aún evidencias de fisuras. La revolución bolivariana está empotrada sobre el Estado venezolano, y tal circunstancia rebasa la presencia de Maduro en el Palacio de Miraflores.
Las calles de Caracas, totalmente vacías al despuntar el alba, se desperezan del estruendo de la madrugada. Predomina la incredulidad, la cautela y el miedo: está muy presente el recuerdo de la represión militar de estos años.
En las ciudades del interior hay tranquilidad. Los cuerpos de seguridad toman progresivamente las calles. Los voceros más esclarecidos del partido de Gobierno han aparecido en la madrugada para fustigar el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, exigir noticias sobre el paradero de Maduro y denunciar violaciones a la legalidad internacional y la soberanía de las naciones.
El tema que obsesiona actualmente a la militancia chavista no es este, sino conocer el paradero de Maduro y Flores. La vicepresidenta, Rodríguez, exigió información sobre el destino del presidente y su esposa, y pidió a Trump “una prueba inmediata de vida”. Horas después, Trump subió a su red social Truth una imagen de Maduro a bordo del buque de asalto anfibio estadounidense Iwo Jima. El venezolano aparece con los ojos tapados, esposado y junto a lo que parece ser un miembro de la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos.
En una rueda de prensa posterior, el republicano dijo que estaban listos para un segundo ataque sobre Caracas y que tomarían el control de Venezuela hasta que haya “una transición justa y ordenada”.
Las franjas de la oposición política venezolana que aún son toleradas en el país, mantienen, hasta el momento, un prudente silencio. En el exilio ha sido diferente. María Corina Machado, reciente Nobel de la Paz, ha dicho mediante un largo comunicado que están listos para tomar el poder. “Vamos a poner orden, liberar a los presos políticos, construir un país excepcional y traer a nuestros hijos de vuelta a casa”, ha prometido la dirigente opositora y ha adelantado que dará a conocer los próximos pasos de su movimiento a través de sus perfiles oficiales en redes sociales.
Estado de conmoción interior
Rodríguez, como otros líderes del chavismo, ha dado a entender que el oficialismo chavista tiene completamente claro qué debe hacer para garantizar la integridad territorial y la presencia de los mandos revolucionarios en el poder. Ya ha sido decretado el Estado de Conmoción Interior, una medida que militarizará la cotidianidad y tendrá consecuencias claras en la vida nacional. Rodríguez destacó que Maduro “ha dejado instrucciones muy claras a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, para que, en perfecta unión cívico-militar, popular y policial, se activen todos los planes en defensa de la nación”.
Al filo de la madrugada, Diosdado Cabello, número dos del régimen, apareció en la estatal Venezolana de Televisión, ataviado con chalecos y cascos y rodeado de funcionarios de la policía política. Cabello calificó el ataque estadounidense de “artero y vil” y llamo a sus militantes a “no perder la calma, a evitar la desesperación”. “Evitar situaciones que favorezcan al enemigo invasor”, dijo.
Cabello cuestionó el papel de “los organismos internacionales” en esta crisis, acusándolos de ser “cómplices de una masacre de civiles”. El dirigente arengó a sus hombres frente a las cámaras con las dos consignas centrales de los cuerpos de seguridad del régimen: “Leales siempre, traidores nunca” y “dudar es traición”.
Vladimir Padrino, ministro de la Defensa y uno de los hombres fundamentales de la revolución bolivariana, denunció la intención expresa de Washington de “provocar un cambio de régimen” y calificó lo sucedido como “el ultraje más grave de toda nuestra historia”. Padrino hizo un llamado a la tranquilidad de la ciudadanía y pidió confiar en la Fuerza Armada. “Frente a este ataque ruin y cobarde, que amenaza la paz y la estabilidad de la región, elevamos la más contundente denuncia a la comunidad internacional para que se condene al Gobierno norteamericano”, dijo. Padrino confirmó el despliegue de todas las fuerzas militares del país dentro del territorio.
Tanto el canciller venezolano, Iván Gil, como el Fiscal general, Tarek William Saab, pidieron a la comunidad internacional una condenaexpresa al ataque militar perpetrado contra el país. Gil demandó “un pronunciamiento inmediato del Consejo de Seguridad de la ONU”. Saab denunció que “hay muchas víctimas civiles inocentes que han sido asesinadas en esta hora. Se ha concretado esta amenaza de sangre. Llamo al pueblo a estar alerta, y hago un llamado a los fiscales del país para estar atentos ante las consecuencias de estos cobardes ataques”.










