El hallazgo de un cuerpo sin vida en las costas de Punta Lara durante la mañana del jueves pasado generó una inmediata conmoción en la ciudad de Ensenada.
Con el correr de las horas, el caso sumó aristas complejas que entrelazan una tragedia personal con una grave denuncia penal. Así fue como ayer, los resultados de la autopsia y el avance de la investigación judicial confirmaron que se trató de un suicidio, despejando las dudas iniciales sobre la mecánica del hecho.
La víctima fue identificada como Walter Ramón Rovetta Dorrego, un exinspector municipal de tránsito de Ensenada, actualmente jubilado.
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Su cuerpo fue divisado por trabajadores municipales que realizaban tareas de limpieza habituales en la zona de la playa. El cadáver se encontraba en una zona de piedras, dispuesto boca arriba, descalzo y vestido con una remera azul clara y pantalón oscuro. Luego del aviso a las autoridades, el personal del SAME constató el fallecimiento en el lugar, dando inicio a un protocolo de preservación de escena a cargo de la Policía Científica.
La investigación, liderada por la fiscal Cecilia Corfield de la UFI N° 15 de La Plata, se caratuló inicialmente como “averiguación de causales de muerte”. Sin embargo, los peritajes forenses realizados este viernes arrojaron datos determinantes.
El cuerpo de Rovetta Dorrego presentaba tres impactos de bala de un calibre 22: dos en la zona del tórax y uno en la cabeza.
A pesar de la multiplicidad de disparos –un factor que suele sembrar dudas sobre la autodeterminación–, el informe médico explicó que el proyectil que impactó en el cráneo no llegó a tocar la masa encefálica, pasando por debajo de la bóveda craneana y detrás de los globos oculares sin causar la muerte inmediata ni la pérdida de conciencia.
Fue uno de los disparos en el pecho el que resultó letal, provocando un shock traumático irreversible e hipovolémico tras perforar el corazón. Junto al cuerpo, los peritos hallaron el arma con el martillo montado y vainas servidas, elementos que coinciden con los hallazgos en el examen cadavérico.
Denuncia por abuso. En paralelo al análisis forense, la Justicia rastreó los últimos movimientos y antecedentes del exfuncionario.
Se descubrió que Rovetta Dorrego fue denunciado penalmente el pasado 31 de enero, apenas cinco días antes de su muerte. La denuncia, radicada por la madre de un adolescente de 16 años en la Comisaría Segunda de Punta Lara, imputaba al exinspector por reiterados abusos sexuales.
Según fuentes judiciales, Rovetta Dorrego estaba al tanto de la formación de esta causa en su contra. Este escenario, sumado a los testimonios brindados por su propio entorno familiar –incluida su hija–, reforzó la hipótesis de que el hombre decidió quitarse la vida ante la inminencia del avance judicial por el presunto delito contra el menor.
La recolección de muestras biológicas y el análisis de las comunicaciones del fallecido continuarán bajo la órbita de la fiscalía para dar un cierre definitivo al caso.










