El régimen cubano ha anunciado este jueves la excarcelación de 51 presos “en los próximos días” gracias a la mediación del Vaticano. En un comunicado, el Gobierno de Miguel Díaz-Canel informa de la medida puntualizando que todos los liberados “han cumplido una parte significativa de la pena y han mantenido buena conducta en prisión”. La lista de los liberados aún no ha trascendido.
La nota hace hincapié en el “espíritu de buena voluntad, de estrechas y fluidas relaciones” entre Cuba y el Estado Pontificio, con el que “se ha mantenido históricamente una comunicación sobre los procesos de revisión y excarcelación de personas privadas de libertad”. Esta decisión se produce dos semanas después del encuentro entre el papa León XIV y el ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en el Vaticano. El pontífice pidió entonces a Washington y La Habana “un diálogo sincero y eficaz para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar el sufrimiento del pueblo cubano”, en medio de una escalada política que no cesa.
La decisión de excarcelar a 51 presos es “soberana”, prosigue el comunicado oficial, y se enmarca “en práctica habitual en nuestro sistema de justicia penal y ha caracterizado la trayectoria humanitaria de la Revolución, que esta vez coincide con la proximidad de las elebraciones religiosas de la Semana Santa”. Si bien Díaz-Canel aún no se ha pronunciado al respecto, dará una rueda de prensa a primera hora (7.30 de la mañana en Cuba) en la que se presume que explicará los próximos movimientos de la isla frente al asedio de Donald Trump y su política arancelaria a todo el que intente proveer a Cuba de petróleo. Esta asfixia ha agudizado más aún la crisis energética en la que estaba ya envuelta.
El Gobierno cubano asegura que ha indultado a 9.905 reclusos desde 2010 y ha liberado, dice, a otras 10.000 personas “sancionadas a privación de libertad”. En este momento hay 1.214 presos políticos en Cuba, según el cálculo de la ONG Prisoners Defenders.
“Cuba debe revelar la identidad de los excarcelados y liberar a todos los presos politicos sin excepciones ni condiciones”, explicó Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch, a EL PAÍS. “Los cubanos necesitan garantías para ejercer la libertad de expresión sin temor a ser detenidos y encarcelados”.
La Habana anunció en enero de 2025 la liberación gradual de 553 personas sancionadas tras un acuerdo entre La Habana y la administración saliente del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, también con la mediación del Vaticano, para lograr descartar a Cuba entre los países patrocinadores del terrorismo.
Sin embargo, la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump acabó de golpe con el acercamiento entre ambos países y volvió a incluir a Cuba en la lista negra el mismo día en el que el republicano tomó posesión. Cuba cumplió con el compromiso de excarcelación, que culminó en marzo de 2023. Según las ONG de derechos humanos, la mitad de los beneficiarios eran presos políticos.










