A un mes y medio de haber estirado su contrato hasta el 31 de diciembre (porque vencía en abril), Damián Ayude fue echado por la dirigencia provisoria de San Lorenzo a primera hora de este martes luego de la fatídica noche negra del 2-5 ante Defensa y Justicia en un Nuevo Gasómetro que fue un verdadero cabildo abierto. El entrenador ya se despidió del plantel y ahora se busca reemplazante de manera urgente.
«No, obviamente no estoy pensando en dar un paso al costado. Somos optimistas en que va a cambiar la situación. Hay que trabajar para que esto no vuelva a suceder», había dicho Ayude en conferencia de prensa minutos después de consumada la goleada lapidaria.
Ningún dirigente había hablado con él antes de esa conferencia y esperaban que tuviera un gesto para ponerle él mismo fin a su ciclo después de un resultado que internamente consideraban «sacatécnico». Sin embargo, los directivos quedaron sorprendidos al ver y escuchar firme al entrenador con su intención de seguir pese a que el 2026 no pudo sostener ni el nivel ni la intensidad que llevó al equipo a clasificar a la Copa Sudamericana de este años en 2025.
En la mañana de este martes, el presidente Sergio Costantino y el flamante director de fútbol, Pablo Barrientos, le comunicaron a Ayude la decisión de correrlo de su cargo. ¿Por qué le renovaron el 3 de febrero para echarlo semanas después? «Debíamos extenderle sí o sí porque su vínculo terminaba en abril», le explicaron a Clarín desde Boedo.
Lo concreto es que la derrota ante Huracán en el Ducó fue un antes y un después puertas adentro. Desde ese partido comenzó a instalarse un tufillo a fin de ciclo en San Lorenzo, no por el resultado en sí sino por la manera: el compromiso y el corazón que tenía el equipo el año pasado había desaparecido.
La llegada de los refuerzos y su inclusión generaron ruido en el vestuario. Es que varios de los pibes que pusieron el pecho en tiempos turbulentos para sacar adelante lo futbolístico cuando el club era un descalabro perdieron su puesto ante el arribo de las caras nuevas.
El baile que le dio el Halcón de Mariano Soso terminó siendo lo que colmó la paciencia tanto de los hinchas como de los directivos transitorios. Su recorrido como técnico del elenco de Boedo tuvo entonces el siguiente saldo: 29 partidos dirigidos, con 9 victorias, 11 empates y 9 derrotas.
¿Y ahora qué? Alan Capobianco, actual técnico de la Reserva, se hará cargo interinamente del primer equipo y muy probablemente lo dirija este viernes ante Deportivo Rincón por la Copa Argentina.
Mientras, la dirigencia busca reemplazante. Y aquí se abre el debate en el mundo azulgrana: ¿debe esta Comisión transitoria contratar un nuevo entrenador sabiendo que el 30 de mayo hay elecciones? Alrededor del presidente Costantino piensan que no puede regalarse tiempo y que, con el arranque de la Sudamericana a la vuelta de la esquina y con la clasificación a los playoffs del Apertura comprometida, deben moverse rápido y definir un reemplazante con recorrido.
«No estamos para otra apuesta», dicen. Nombres de técnicos sin trabajo hay de sobra: desde Néstor Gorosito, un hombre del riñón del club siempre predispuesto a tomar el timón, pasando por Hernán Crespo, Cristian González, Ariel Holan, Ramón Díaz, Martín Palermo y Rodolfo Arruabarrena.









