Claudine Longet es un enigma. Después de cumplir un mes de cárcel por el homicidio involuntario de su novio, Spider Sabich, esquiador y celebrity, Claudine se borró de la vida pública, casándose con su abogado. Hace más de cuarenta años que no circula una foto de ella.
Generaciones de argentinos que miraron sucesivas reposiciones en cine, vhs y futuros formatos de La fiesta inolvidable (1968) la vieron como la ingenua chica que quiere entrar en el mundo del espectáculo cantando una deliciosa canción de Henry Mancini, protegida de los predadores por el también ingenuo personaje de Peter Sellers.
¿Pero qué pasó con Claudine? Nació en París en 1942. Su madre era doctora, su padre un industrial. Para los 17, era bailarina. El ascenso fue rápido. Lou Walters, una figura de Las Vegas, la vio en la tv francesa y la llevó a bailar al paraíso del juego del estado de Nevada.
Andy Williams, un pope de los espectáculos en Las Vegas y los especiales televisivos, una figura que ya era vieja para los baby boomers, la conoció según la historia oficial un día en que el auto de Claudine quedó varado y él la rescató en su limusina.
Williams también juraba haberla visto patinar en las afueras del Louvre cuando ella tenía 8; sirva esto para retratar la diferencia de quince años entre ambos. Pero la versión más prosaica dice que se conocieron cuando ella bailaba en el casino Tropicana en 1960. A fin del año siguiente estaban casados. Tuvieron tres hijos.
Claudine fue una fija en el programa televisivo semanal de Williams, y en especial, los especiales navideños con toda la familia. A partir de 1967, comenzó a grabar álbumes. La sonrisa de Claudine en la tapa de los discos, junto con su delivery aniñado, invitaba a enamorarse de ella.
Los discos sumaron siete entre 1967 y 1972. Este último año también terminó el matrimonio entre Claudine y Andy, aunque el divorcio no llegaría hasta 1975. Debería rankear entre las separaciones más consideradas del show business: ella continuaría apareciendo en los especiales navideños de su exmarido de facto. Y ya veremos lo que él haría por ella.
En un evento de esquí de 1972, Claudine conoció a Vladimir “Spider” Sabich, con éxitos mundiales y ganador de los campeonatos estadounidenses de 1971 y 1972 pero con una figura que iba mucho más allá del mundillo de esquí.
Toda una personalidad extrovertida al punto de inspirar el personaje de Robert Redford en la película Monte abajo (1969), era capaz de vender lo que fuese: cosméticos o café, lo mismo da, jugoso contrato de por medio. Su actitud temeraria en la nieve le pasó factura cuando una herida en la espalda lo alejó de la alta competencia. No vivió para recuperarse.
Claudine y Spider se volvieron pareja justo después o antes, no queda claro, del fin de la relación con Williams. Aunque, para Spider, “pareja” y “no monogamia” no eran conceptos reñidos.
De estrella en ascenso a figura enigmática: el caso que conmocionó a Aspen
Claudine se fue a vivir al chalet de Spider en Aspen, el principal centro de esquí de Estados Unidos. Aspen era una ciudad liberal y permisiva como pocas en Estados Unidos, donde había casi tanta cocaína como nieve.
Pero todo se ensució de sangre el 21 de marzo de 1976, en la casa de Spider. Claudine tenía un revólver calibre 22 en mano, que disparó (o se disparó) a corta distancia de Spider, matándolo enseguida. Esto no le impidió ir, sola y estoica, al funeral de Spider, o dar una nota de tapa a la revista People donde daba su versión.
Había más de un ser querido de Spider muy enojado: un amigo de él tuvo que convencer a otro de cancelar un contrato a un sicario para que se hiciese cargo de Claudine.
La policía, aparte de confiscar el arma y municiones, se llevó, sin la orden correspondiente, el diario personal de Claudine, que tenía detalles salados de los problemas de relación con Spider: eventualmente, ella lo recuperó y quemó.
Horas antes de morir, Sabich le había dicho a un amigo que se iban a separar. Se supone que Claudine dijo ante la policía “Lo maté”, pero esta presunta evidencia no fue aceptada por falta de un abogado presente.
En la misma situación estaba un supuesto relato suyo a dos policías, en donde ella habría dicho “Bang bang” antes del disparo. Ni siquiera el análisis de sangre, donde habría restos de cocaína y alcohol, pudo ser admitido como evidencia.
La investigación estuvo llena de irregularidades así, que recuerdan a las fuerzas de seguridad argentina…
Los hijos de Claudine estaban en la casa. Su hija Noelle declaró que oyó a Spider gritar “¡Claudine! ¡Claudine!” antes del ¡Pum! Acto seguido, la aludida llamaba al 911. Una vez hecho público, Andy Williams se hizo presente inmediatamente para cuidar de sus hijos y de su ex.
La batalla legal: cómo un juicio mediático puso a Claudine en el ojo de la tormenta
En el juicio de 1977, la fiscalía buscaba la condena por un homicidio con dolo eventual; es decir, se debía convencer al jurado de que Claudine sabía que sus acciones podían causar la muerte, aun si no era su intención pero que no hizo nada por evitarlo, lo que tenía un máximo de condena de diez años.
Muchos jurados fueron descartados porque estaban convencidos a priori de la culpabilidad de Claudine, incluido el alcalde de Aspen.
Claudine Longet hoy tiene 83 años y sigue viviendo en Aspen. No se conoce una imagen actual de ella. / ArchivoClaudine argumentó que Spider le estaba enseñando cómo usar el revólver, especialmente el seguro protector, que fue justamente lo que habría fallado. Para la fiscalía, la posición del cadáver y la distancia del disparo volvían a esto inverosímil.
La defensa presentó un experto en balística que sostenía que el arma se podía haber disparado sola sin gatillar, pero ante una repregunta del fiscal del distrito Ashley Anderson el experto quedó, precisamente, desarmado
El juez George Lohr explicó al jurado que Claudine podía recibir una condena por la figura de homicidio criminalmente negligente, si había actuado con dicha negligencia por encima del común de las personas. Esto equivalía a un máximo de dos años de cárcel y una multa.
Después de un primer fallo dividido, los doce del jurado finalmente aceptaron la figura propuesta por el juez. Pero Claudine sólo fue sentenciada a treinta días y, en un plan de pagos insólito, se le informó que podía cumplir condena cuando quisiera, siempre que fuese antes del primero de septiembre.
Comenzó el 18 de abril. Hasta se le permitió repintar la celda. No habían pasado los treinta días, cuando su abogado Ron Austin dejó a su esposa y dos hijos para formar pareja y eventual matrimonio con Claudine.
¿Quién había contratado a Austin? Andy Williams, quien se alegró por la unión, y hasta su muerte en 2012 sostuvo que todo se trató de un trágico accidente.
Claudine pasó a ser persona non grata en Aspen. Lo más raro es que continúa viviendo allí. ¿Conciencia tranquila o una fachada que no se quiebra, aún a los 83 años?
Los Rolling Stones se mofaron del asunto en un tema llamado, precisamente, Claudine, que permaneció inédito por más de treinta años.
En 1976, el programa de televisión Saturday Night Live parodió una competencia de esquí, donde todos eran disparados “por accidente” por Claudine. Por primera y única vez en la historia del programa, a la semana siguiente, tuvieron que publicar una disculpa pública.
No esperen ver esto en el canal oficial de YouTube de Saturday Night Live. Aunque lo más difícil es ver a Claudine Longet, el máximo engima.










