Reinaldo Carlos Mostaza Merlo fue el jugador que más vistió la camiseta de River, donde ganó varios títulos, entre ellos el histórico Metropolitano de 1975 y tiene una estatua en Racing, al que sacó campeón después de 35 años. El Pato Fillol defendió el arco de ambas instituciones y es una gloria de ambos clubes, con los que también dio vueltas olímpicas. Roberto Perfumo surgió de La Academia, donde fue campeón local, de América y del mundo y vistió la banda roja, con la que también participó de la gesta del ’75.
Son algunos casos históricos de los tantos futbolistas que vistieron las dos camisetas y que tienen historias cruzadas, las que hoy, en la previa del duelo por Copa Argentina, vuelven a surgir, con jugadores que actuaron en ambas instituciones.
El cambio de camiseta de Maximiliano Salas es el más reciente y el que generó que este choque de cuartos de final de Copa Argentina en Rosario sea denominado como “el partido del morbo”. Es que hace un par de meses, el delantero quedó en el ojo de la tormenta luego de que ejecutara la cláusula de rescisión para pasar de Racing a River, tras recibir el llamado de Marcelo Gallardo.
Salas se fue peleado con Diego Milito, a quien apuntó con un posteo en Instagram, a quien trató de “mentiroso” y aseguró que se iba “desilusionado” porque nunca le habían aumentado el sueldo que le habían prometido. El presidente de La Academia, por su parte, había dicho que el jugador lo “decepcionó” por la decisión que había tomado ya que, según él, Salas prometió que iba a aceptar el ofrecimiento que le habían hecho.
A su vez, Militó cargó contra la dirigencia de River, a la que acusó de no cumplir con “el pacto de caballeros” y desde Núñez le respondieron fuerte. «Milito se negó a hablar. Nunca podés negarle al otro a sentarte a negociar. Y no te tenés que enojar con River sino con vos mismo que no supiste mejorarle el contrato a tu jugador. Si vos creés que es inteligente el autoritarismo, cuando estás hablando con un club que tiene una economía cuatro veces más grande que la tuya, después las consecuencias ocurren”, afirmó el secretario general de River y candidato a presidente, Stefano Di Carlo.
Lo de Salas generó una tensión entre ambos clubes, pero no es la única historia cruzada de este trascendental encuentro. Bruno Zuculini salió de Racing, pero tras su paso por Europa volvió a la Argentina y se puso la camiseta de River, donde fue multicampeón en el primer ciclo de Marcelo Gallardo, incluida la Copa Libertadores 2018, año en el que llegó a Núñez. Tras dejar la institución millonaria, regresó a su club de origen y con Racing siguió ganando: obtuvo la Copa Sudamericana y la Recopa.
Santiago Sosa salió de River y estuvo también en Madrid. De hecho, debutó en Primera en esa Copa, justamente ante Racing, en la vuelta de los octavos de final, cuando el Millonario goleó 3-0 a la Academia. Después, se fue a Estados Unidos y al pegar la vuelta quiso ir a River pero, según manifestó él mismo, no le atendieron el teléfono. Estaba Martín Demichelis como entrenador. Entonces, aceptó la propuesta de Gustavo Costas y fue una pieza clave en las obtenciones de la Sudamericana y la Recopa. También lo es en la actualidad, que lo tiene como capitán académico.
Marcos Acuña es otro futbolista que quedó enredado en frases polémicas tras su vuelta al fútbol argentino. Es que los hinchas de Racing, club en el que jugó y desde donde dio el salto a Europa, no le perdonaron que haya ido a River. Lo insultaron por redes sociales y hasta el ex presidente de La Academia, Víctor Blanco le tiró un dardo público: “Había hablado con él a principios de año (por el 2024) y me dijo que pensaba seguir un par de temporadas más en Europa”.
El lateral campeón del mundo no se achicó y luego de su debut con la banda roja, respondió con munición gruesa: “El único que me llamó fue River, fue Marcelo (Gallardo). Después, ningún club más del fútbol argentino preguntó. Creo que los dirigentes de Racing se manejaron muy mal. Me ensuciaron a mí y a mi familia. Recibí amenazas de mucha gente, solo por lavarse las manos ellos».
Por último, Juanfer Quintero es amado por los hinchas de River, por su talento y por ese gol clave a Boca en la final de la Libertadores en el Bernabéu y también es querido por los de Racing, ya que fue clave en el título de la Sudamericana. El colombiano se fue de La Academia a fin de 2024, le respetó la palabra a Milito de que no se iría inmediatamente a River, jugó seis meses en el América de Cali y luego pegó la vuelta al Millonario, para reencontrarse con Gallardo, al que quiere como un padre.
River y Racing. Historias cruzadas de un clásico tan antiguo como apasionante.










