La policía difundió en las últimas horas una fotografía del prófugo que están buscando por el crimen narco de Rawson. Se trataría de Fabián Sanpietro; un ex presidiario de cerca de 60 años con “pesadísimos antecedentes” por homicidios, causas por comercialización de drogas, robos y asaltos al que ahora lo sindican como el que supuestamente mató salvajemente a Mario Daniel Giannobile (38), en un hecho que ocurrió el lunes de la semana pasada en playa Unión. El fiscal se refirió al tema.
Desde la fiscalía pidieron la captura de Sampietro un día antes de que se llevara a cabo la seguidilla de allanamientos del fin de semana pasado, en la que cayeron presos los sospechosos a los que la Justicia terminó liberando este lunes tras la audiencia en la Oficina Judicial capitalina en la que el fiscal del caso Cheuquemán les había pedido seis meses de prisión preventiva.
A César Daniel Fresco, un capitán de barco de unos 50 años y a Facundo Cáceres, un empleado de un centro comercial de la zona de 42, desde la acusación pública, en esa audiencia, les atribuyeron haber participado también del crimen de Giannobile y del posterior traslado de su cuerpo en la caja del vehiculo de uno de ellos hacia esa playa en donde lo arrojaron al mar, sin tener en cuenta –quizás– que el agua terminaría sacándolo a la costa en la bajante.
De Sanpietro, por testimonios, se sostiene que él fue quien le pegó en la cabeza hasta con “una llave cruz” a Giannobile y que lo ahorcó terminando con su vida, en un terrible suceso que habría ocurrido el día anterior al martes en que el cuerpo del infortunado fuera visto en la costa de playa Magagna –en la base de un acantilado de unos 15 metros de altura– atascado a una gran piedra, envuelto hasta la cabeza con una manta y atado de pies y manos.
No por casualidad, las autoridades judiciales que investigan el homicidio lo calificaron como un asesinato agravado por la alevosía y por haber sido causado por el concurso de dos o más personas, tal como Crónica lo reveló en una de las primeras informaciones que brindó cubriendo el impactante hecho.
Hasta ayer a última hora, la policía no ubicada a Sampietro, se presumía que estaba en Trelew y también no se descartaba que pudiera elegir entregarse antes de dejarse atrapar por las autoridades que lo buscan.
Habló el fiscal: “A Giannóbile lo ahorcaron y trasladaron el cuerpo a Magagna”
El fiscal de Rawson, Leonardo CheUquemán habló del crimen de Mario Giannóbile: “No hay nada que lo relacione con un ajuste de cuentas”, dijo. A casi una semana desde que apareció el cuerpo de Mario Giannóbile, de 28 años, flotando en Playa Magagna, los investigadores creen que lo ahorcaron en una casa y luego descartaron el cuerpo.

El fiscal de la causa, Leandro Cheuquemán, reveló que según la autopsia el cuerpo “tenía varios golpes que fueron en vida, pero la causa entiende el médico forense que fue una asfixia o sea lo han ahorcado”.
“Los resultados de la autopsia fueron que tenía muchas lesiones en su cuerpo y en la cabeza; se pudo establecer la identidad a través de sus huellas”. Presumimos que el cuerpo fue trasladado en una camioneta hasta la zona de Magagna”, reconstruyó el fiscal.
La pista narco
Desde un primer momento, trascendió de las fuentes de la investigación que se habría tratado de un “ajuste de cuentas narco”. Al parecer, unos días antes del crimen macabro, la víctima había sido vista en las Mil Viviendas de Trelew y en Puerto Madryn. No descartan que la víctima, un joven oriundo de Villa Regina, Río Negro, que estaría viviendo en Madryn, tuviera algo que ver con el submundo de la droga.
En estos días, la Policía realizó una serie de allanamientos en Rawson, Trelew y Puerto Madryn, y detuvo a un capitán de barco, César Fresco, y a un empleado de comercio, Facundo Cáceres. En la audiencia de control de detención, realizada el lunes en Rawson, la jueza Eva Ponce liberó a los dos detenidos. Hay un tercer sospechoso que todavía sigue prófugo con pedido de captura.
¿Ajuste de cuentas?
Cheuquemán, en diálogo con la prensa, reconoció que, por lo que se sabe hasta el momento, no hay indicios de que Cáceres (el empleado de comercio) haya estado en lugar cuando ocurrió el hecho. En cambio, el fiscal deslizó que tanto Fresco (el capitán de barco) como el prófugo, sí tendrían algo que ver con el crimen. “La jueza entendió que no había elementos como para imputar el hecho, nosotros corroboramos esa situación, y es cierto, no estaba en el momento del hecho”, dijo el fiscal sobre Cáceres.
A su vez, Cheuquemán se mostró prudente a la hora de conjeturar que el crimen podría tratarse de un ajuste de cuentas narco, como señalan las primeras líneas de la investigación.
“No hay nada que lo relacione a un ajuste de cuentas hasta este momento. Falta ver muchos teléfonos y eso lleva su tiempo para establecer cuál fue el móvil. Hasta este momento no tenemos nada que lo relacionen al tema”, concluyó.










