Una situación fuera de lo común se vivió en la mañana de este miércoles 24 de diciembre, en la víspera de la Navidad, en una esquina del barrio porteño de Nueva Pompeya. Allí, un auto con cinco ocupantes chocó contra un árbol y dos de ellos debieron ser hospitalizados: el conductor, un joven de 20 años, le había robado las llaves del vehículo a su tía y luego dio una insólita explicación de por qué se accidentó.
El hecho ocurrió en la esquina de Amancio Alcorta y Diógenes Taborda. En ese lugar quedó el auto, un Chevrolet Corsa Classic, con la trompa destrozada y el parabrisas todo astillado. También, con los airbag activados.
En el vehículo viajaban cinco personas: tres hombres, entre ellos el conductor, además de dos chicas. De acuerdo al reporte de TN, uno de los ocupantes del vehículo sería menor y las dos jóvenes fueron las que se llevaron la peor parte, ya que debieron ser hospitalizadas.
Una de ellas, que iba en el asiento del acompañante, trató de contener el golpe con su mano y quedó lesionada por lo que fue trasladada al Hospital Penna con politraumatismos en la cabeza y el torso.
Pero a la escena, que en principio parecía un accidente de tránsito como los tantos que hay día a día en la Ciudad de Buenos Aires, se le iban a sumar algunos condimentos. Primero, cuando la policía indagaba a los protagonistas del incidente, se acercó al lugar la familia del conductor y comenzaron los gritos. Al parecer, le recriminaban al adolescente que se había llevado sin permiso las llaves y el vehículo.
Y hubo más: al hablar con los oficiales, el mismo joven que chocó contra el árbol, dijo que el impacto se produjo porque quiso esquivar a un gato negro que se le cruzó por la calzada.
En el lugar trabajó personal del SAME y la Policía de la Ciudad. El joven de 20 años quedó demorado y los hospitalizados están fuera de peligro.









