El saldo del financiamiento mediante leasing superó el billón de pesos y encadenó así ocho trimestres consecutivos de mejora. Alcanzó medido en dólares el nivel más elevado desde mediados de 2019, con un plazo promedio de contrato de cuarenta meses.
Durante 2025 se firmaron 6.390 acuerdos de arrendamiento financiero, lo que representó un crecimiento interanual del 56% y el mayor nivel de operaciones desde 2017. El presidente de Leasing Argentina, Ramiro Baré, destacó en un comunicado que “el crecimiento del leasing refleja la reactivación de la inversión productiva y el rol cada vez más relevante de esta herramienta para las pymes y el transporte”.
Por su parte, el vicepresidente de la entidad, Nicolás Scioli, señaló que “la consolidación del mercado muestra que el leasing comienza a posicionarse como un instrumento central para financiar bienes de capital en la Argentina”. De esta forma, se consolidó la recuperación que el sector muestra desde mediados del año pasado y se reafirma al leasing como una herramienta financiera clave para la adquisición de bienes de inversión y bienes durables.
El leasing consiste en contratos de arrendamiento financiero que permite a personas y empresas utilizar un bien a cambio de cuotas periódicas, incluyendo una opción de compra al finalizar el plazo. Este dinamismo llevó a que el saldo de cartera alcanzara los $ 1.009.643 millones a fines de diciembre de 2025, lo que significó una expansión del 42% en términos reales. Dado que el leasing creció a una velocidad superior a la del crédito prendario (35% real en 2025), continuó ganando terreno como instrumento destinado a la compra de bienes durables y de inversión. El plazo promedio del financiamiento se ubicó en cuarenta meses en diciembre de 2025.
El crecimiento estuvo motorizado principalmente por la demanda de financiamiento para la compra de equipos de transporte y logística, que concentraron alrededor del 75,9% de las operaciones. También se destacó el dinamismo en la demanda de leasing para financiar la compra de equipos industriales y de telefonía y tecnología, que registraron crecimientos interanuales del 71% y 52%, respectivamente. Según estimaciones del sector, las operaciones registradas durante el año generaron 4.410 puestos de trabajo directos.
En cuanto al destino de los fondos, el 65,8% del saldo de cartera se concentró en transporte y logística (incluye automóviles); 11,8% en tecnología y telecomunicaciones; 9,8% en maquinaria de construcción; 5,8% en equipos industriales y 2,5% en maquinaria agrícola.
El fuerte crecimiento de la actividad obedeció principalmente a la demanda de las pymes, que utilizaron intensivamente esta herramienta para financiar inversiones. Como resultado, la participación de este segmento en el total del saldo de cartera trepó al 47,1%, por encima del 46,2% registrado a fines del año anterior. En este segmento de financiamiento, The Capita Corporation / Banco Comafi lideró el sector con una cartera de $ 111.914 millones, equivalente al 25% del total del segmento, seguido por Supervielle (13%) y BICE (12%).
En el segmento de grandes empresas, con $ 103.814 millones, HPE Financial Services se ubicó en el primer lugar, acaparando el 25% del segmento, seguido por The Capita Corporation / Banco Comafi (21%) y Supervielle (11%). En el sector público, Provincia Leasing ocupó el primer puesto con un saldo de $ 47.320 millones (58%), seguida por el BPN y Banco Patagonia.
En relación con el tipo de operaciones, el leasing financiero concentró casi el 97% de las transacciones realizadas en los primeros nueve meses del año, mientras que el leasing operativo continuó teniendo una participación reducida, con apenas el 3% del total.










