Con un gol de cabeza en los minutos finales de Mariano Troilo, el cordobés que tuvo una sola y sorpresiva convocatoria a la Selección Argentina justo antes de su venta a Europa, el Parma ganó 1-0 y apartó definitivamente de la pelea por el ‘Scudetto’ al Milan, lo que significó una mano para el Inter de Lautaro Martínez, que se encarrila al título. Troilo, nacido en Belgrano, en su primera temporada en Europa y en su estreno goleador, resquebrajó a un rival que llegó algo herido tras el empate ante el Como 1907 entre semana.
Quedó segundo el combinado ‘rossonero’, pero ya a 10 puntos del líder, con el Inter como claro candidato a levantar el título. Lo único positivo para el Milan fue la derrota del Napoli más temprano contra el Atalanta, que lo mantuvo en la segunda plaza, al menos una jornada más.
Acabó el combinado que entrena el español Carlos Cuesta, el más joven de toda la Serie A con 30 años, con la impresionante racha de 24 jornadas sin perder del Milan de Massimiliano Allegri, en la tribuna viendo el duelo al haber sido expulsado en la anterior jornada, tras una trifulca con Cesc Fàbregas, después de que el técnico español agarrara de la camiseta a un jugador milanista durante el partido, con la pelota en juego.
Lo hizo no sin una nueva polémica arbitral, en un clima tenso en Italia con el colectivo arbitral más entredicho que nunca en los últimos años. Porque el gol del central argentino fue en un primer momento anulado por una falta en el salto sobre Bartesaghi que, en realidad, nunca existió. El VAR clarificó lo sucedido y permitió al Parma celebrar una victoria clave que certifica casi oficialmente su permanencia.
Poco ofreció el Milan para ir por la victoria. Un remate al palo de Leao fue la más clara de los ‘rossoneri’, afectados en el inicio por la escalofriante baja de Loftus-Cheek, portado en camilla y con collarín directamente al hospital por un cabezazo con Corvi, arquero del Parma. El futbolista inglés no perdió el conocimiento en ningún momento, pero el fuerte impacto en la mandíbula requirió de exámenes más profundos.
No apareció esta vez la salvación de Luka Modric, como hace dos jornadas ante el Pisa. Tampoco los centros a Fullkrug sirvieron para rascar el empate. El Parma resistió con entereza en un mítico estadio como San Siro para llevarse tres puntos clave. Y, de paso, para dejarle en bandeja el ‘Scudetto’ al Inter.










