La captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, tras registrarse ataques de Estados Unidos en zonas civiles y militares de Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira, mostró dos posturas diametralmente opuestas en Latinoamérica. Mientras los gobiernos de Brasil, México, Colombia y Chile han rechazado las acciones militares en Venezuela, los de Argentina y Ecuador han aplaudido lo ocurrido.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva condenó la acción que derivó en el arresto de Maduro, acusado por la Administración de Donald Trump de encabezar una organización de narcoterrorismo llamada el Cartel de los Soles . “Los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente venezolano han traspasado una línea inaceptable. Estos actos representan una grave afrenta a la soberanía de Venezuela y sientan un precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional”, dijo el mandatario en su cuenta de X.
El mensaje no menciona explícitamente a Estados Unidos ni a Maduro. Lula, que había apostado a una salida diplomática para el régimen chavista, pidió a la comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, responder con firmeza al episodio que marca a la región: “Atacar a los países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo (…) Esta acción recuerda los peores momentos de injerencia en la política latinoamericana y caribeña y amenaza la preservación de la región como zona de paz”.
Esta postura, con algunos matices, es la misma que adoptaron los presidentes de izquierdas Claudia Sheinbaum, de México; Gustavo Petro, de Colombia; y Gabriel Boric, de Chile. Petro, unos de los primeros jefes de Estado en reaccionar frente al ataque confirmado por Donald Trump, ordenó un despliegue militar y policial en la porosa frontera con Venezuela –más de 2.200 kilómetros– y prometió brindar toda la asistencia disponible en caso de que se presente una entrada masiva de refugiados a suelo colombiano. “Los conflictos internos entre los pueblos los resuelven los mismos pueblos en paz. Ese es el principio de la autodeterminación de los pueblos que es base del sistema de las Naciones Unidas”, escribió Petro en X, al tiempo que recordó que Colombia se acaba de incorporar como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, y se propone convocarlo. “Invito al pueblo venezolano a encontrar los caminos del diálogo civil y su unidad. Sin soberanía no hay nación. Es la paz el camino y el diálogo entre los pueblos es fundamental para la unión nacional. Diálogo y más diálogo es nuestra propuesta”, añadió.
El ministro de Defensa colombiano, el general en retiro Pedro Sánchez, se hizo eco de las instrucciones de la Casa de Nariño, al asegurar que se activaron todas las capacidades de la Fuerza Pública para “anticipar y neutralizar” cualquier intento de atentado terrorista de la guerrilla del ELN o de los otros grupos irregulares con capacidad de fuego que operan en la frontera.
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum aludió a la Carta de la ONU, particularmente a su artículo dos, que exhorta a que los miembros de la organización internacional se abstengan de recurrir a amenazas o el uso de la fuerza en contra de la soberanía de un Estado. En un comunicado de la Cancillería, México se manifestó en contra de las acciones militares ejecutadas por Estados Unidos e instó a las Naciones Unidas a “actuar inmediatamente para contribuir a la desescalada de las tensiones, facilitar el dialogo y a generar condiciones que permitan una solución pacífica”. Para Gabriel Boric, presidente de Chile, que concluye su mandato el 11 de marzo, la “crisis venezolana debe resolverse mediante el dialogo, y el apoyo del multilateralismo, y no a través de la violencia, ni la injerencia extranjera”. Por eso, en su cuenta de X también condenó el ataque.
En las antípodas de estas posturas se encuentran los presidentes de Argentina, Javier Milei, y de Ecuador, Daniel Noboa, quienes aplaudieron la intervención. “La libertad avanza. ¡Viva la libertad, carajo!”, posteó Milei en X, acompañado de un video de su última intervención en la cumbre de países del Mercosur, realizada en Brasil el 20 de diciembre, en la que respaldó la presión de la Casa Blanca sobre el régimen chavista. “La dictadura atroz e inhumana del narcoterrorista Nicolás Maduro extiende una sombra oscura sobre la región, este peligro y esta vergüenza no pueden seguir existiendo en el continente o nos terminará arrastrando a todos consigo”, dijo hace dos semanas. En tanto, Noboa planteó que “a todos los criminales narco chavistas les llega su hora” y que esta estructura terminaría derrumbándose en América Latina, saludando a María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, y a Edmundo González Urrutia, que compitió contra Maduro en las votaciones presidenciales de julio de 2024 y denuncia un fraude electoral por parte del que fue sucesor de Hugo Chávez. “Es momento de recuperar su país. Tienen un aliado en Ecuador”, dijo Noboa.










