Los demócratas de la Cámara de Representantes difundieron tres nuevos correos electrónicos del millonario pederasta Jeffrey Epstein este miércoles, día en el que el cierre del Gobierno se aproxima a su fin. En uno de ellos, Epstein escribe que Trump “pasó horas” en casa del financiero con una de las víctimas, cuyo nombre aparece tachado para preservar su intimidad.
En otro mensaje, Epstein, que murió en 2019 en una celda de máxima seguridad mientras esperaba juicio acusado de abusar de centenares de menores, da a entender que el presidente de Estados Unidos, entonces, un magnate inmobiliario y estrella de la telerrealidad, estaba al tanto de su conducta. “Sabía sobre las chicas”, dice en otro mail.
Trump ha negado siempre que él tuviera conocimiento de los crímenes de Epstein y nunca ha sido probado que participara de ellos o fuera cómplice. El presidente de Estados Unidos mantuvo una relación de amistad 15 años con el millonario pederasta, que duró hasta más o menos 2004, cuando dejaron de verse. Fue antes de que llegara el primer proceso por abuso de menores en 2006. Mucho antes, también, de que Epstein muriera en 2019 en una celda de Manhattan cuando esperaba juicio por tráfico sexual, y de que Trump se convirtiera en 2017 presidente de Estados Unidos por primera vez.
La sombra de los delitos de Epstein ha perseguido a Trump desde la muerte del financiero pederasta. El recuerdo de esa vieja amistad ha resucitado en los primeros meses de su segunda presidencia hasta causarle la mayor crisis con su hinchada MAGA (Make America Great Again), algunos de cuyos más destacados miembros llevan años elucubrando sobre el caso, una horrible trama de abusos sexuales con centenares de víctimas. Un grupo de estas fueron recientemente al Congreso a pedir justicia.
A principios de julio, un comunicado conjunto del FBI y el Departamento de Justicia anunció que las autoridades estadounidenses no tenían prevista, en contra de lo que habían venido prometiendo durante los meses previos, la publicación de nuevos documentos sobre el pederasta. Tampoco, de la lista Epstein, que supuestamente incluye los nombres de amigos ricos y famosos que participaron en la red de tráfico sexual de menores del millonario.
Los militantes en las teorías de la conspiración sospechan que existe y que no se hace pública para protegerlos. Aquel comunicado conjunto también confirmaba lo que el forense ya había concluido: que Epstein se suicidó en su celda, pese a las teorías sobre su asesinato que circulan en torno a la muerte, alentadas por sus extrañas circunstancias, dado que el reo pasó más horas de las previstas sin vigilancia.
La Cámara de Representantes lleva en receso desde antes del comienzo del cierre del Gobierno, que empezó el pasado 1 de octubre, y está a punto de terminar, más de 43 días después, lo que lo convierte en el más largo de la historia de Estados Unidos. Está previsto que este miércoles, la Cámara baja vote para reabrir el grifo de la financiación del gasto público, como hizo el lunes el Senado. El fin del cerrojazo tendrá como consecuencia también la vuelta a la actividad de la Cámara de Representantes, y la jura del cargo de la congresista Adelita Grijalva.
Grijalva fue elegida en una elección especial para sustituir una vacante por el Estado de Arizona. Mike Johnson, líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes se ha negado a permitir que tomara posesión de su cargo, pese a que estaba en su mano hacerlo. Según Johnson, ha sido para no privar a Grijalva de una ceremonia con todos los honores, dado que el Gobierno estaba cerrado. A casi nadie en Washington se le escapa la verdadera razón: cuando esta ingrese en el Congreso, los demócratas, que están en minoría tendrán, junto a un puñado de republicanos, los votos suficientes para difundir los papeles de Epstein, y entonces estará claro cuántas veces y en qué contexto sale el nombre de Trump en esos documentos.
[Noticia de última hora. Habrá actualización en breve].










