Nicolás González se había tomado el tren Sarmiento en Merlo alrededor de las 15. Un rato después, sentado en el antepenúltimo vagón, sintió un movimiento inusual, fue tan fuerte que pensó que algo como un incendio estaba ocurriendo. Nicolás es uno de los pasajeros que este martes viajaba en la formación que descarriló antes de llegar a la estación Liniers.
«El golpe fue en el último vagón. Fueron dos minutos. Después rompí la traba de la puerta e hice fuerza para salir. La gente venía corriendo desde atrás, de donde había pasado la colisión. Bajé sin ayuda y caminé hasta acá solo. Había gente que necesitaba ayuda», recuerda el momento del descarrilamiento Nicolás en diálogo con Clarín.
Él no tuvo ningún golpe y fue uno de los que se mantuvo en el cruce de Gordillo y Avenida Rivadavia mientras las ambulancias del SAME seguían retirando heridos del lugar. «Ahora voy a volver a mi casa, en Merlo. Ya avisé que no voy a trabajar».
Como él, son muchas las personas que iban a subirse al tren en la estación de Liniers, pero que ahora se ven forzadas a usar otra vía de regreso a sus casas.
Algunos recurren a colectivos que van hacia Provincia, otros prefieren caminar bajo la lluvia hasta la estación de Villa Luro o Ramos Mejía. La avenida Rivadavia se liberí a las 18, y eso flexibiliza más el tránsito.
«Yo vine de Caballito en colectivo. Llegué hasta acá y vi lo que había pasado. Ahora arreglé que me vienen a buscar en auto hasta Ramos», dice Lucía, una joven que, como tantos otros busca otra opción.
Lennys Quispe es una de las vecinas que observa desde el costado a la formación que aún sigue tirada sobre las vías. Vive a unas cuadras e iba a usar el tren para ir a Once. Pero cuando llegó por la tarde se encontró con la noticia del descarrilamiento.
«Esto me trae viejos recuerdos de Once. Y se ve que no hay buen mantenimiento, los que viajamos siempre en la línea del Sarmiento sabemos que antes de llegar a Once siempre se corta la luz, o frena y estamos un buen rato esperando a llegar a la estación de Once y estamos naturalizando todo cuando no deber ser así», comenta la mujer en diálogo con este diario.
Y añade: «Esto era un caos. Imaginá que la gente no sabía dónde paraban los colectivos, estaba la calle cortada y pasaban ambulancias a cada rato. Terrible para los que estaban yendo a trabajar o venían de trabajar. Vi mucha gente yendo hacia Ciudadela, porque no había otra forma de volverse».
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Operativo por el descarrilamiento del tren Sarmiento
Cerca de las 17.30, un convoy de ambulancias del SAME salía del lugar del descarrilamiento con las personas que debieron ser derivadas. Son nueve los heridos que requirieron ser hospitalizados, aunque ninguno con lesiones de gravedad.
Desde un poco antes de las 18, los trenes del Sarmiento empezaron a realizar su servicio desde Once a Moreno, sin efectuar parada en Liniers, en donde efectivos de tránsito y Policía Federal siguen haciendo su trabajo.









