El nombre de Mauro Pesoa comenzó a sonar con fuerza en la escena de la moda latinoamericana. El diseñador argentino fue recientemente nominado a los Latin American Fashion Awards, uno de los reconocimientos más prestigiosos de la región, que celebra a los creadores que impulsan una moda auténtica y sustentable. El evento se realizó hace algunos días en República Dominicana con la presencia de Donatella Versace y la editora italiana Anna Dello Russo.
La marca de Pesoa, conocida por fusionar artesanía con diseño contemporáneo, fue seleccionada como finalista en la categoría Proyecto Artesanal del Año, siendo el único representante argentino en esta terna. Este hito no solo confirma la proyección internacional de su trabajo, sino que también reivindica una trayectoria construida desde la raíz, con piezas que conectan lo ancestral con una mirada moderna.
Lejos de los talleres de alta costura y de los grandes centros urbanos, el creador argentino creció en Formosa, en un entorno donde lo cotidiano y lo artesanal marcaban su pulso. “Crecí rodeado del oficio de la mimbrería, donde la artesanía y los materiales se entrelazaban con historias de tradición”, recuerda. Ese universo, que para muchos podría pasar desapercibido, fue para él el germen de lo que años más tarde se convertiría en un lenguaje propio dentro de la moda.
“Lo que me pasa, lo que me duele, me inspira o me transforma, se convierte en formas, colores, texturas”, dice Pesoa, que creció rodeado con el arte de la mimbrería. Foto: gentileza Mauro PesoaSu infancia estuvo marcada por el humo de la caña y el olor del mimbre húmedo del taller de su abuelo que para él era como un refugio. Allí, jugando con varillas, daba forma a muñequitos improvisados, sin saber que estaba tejiendo el futuro de su propia identidad creativa.
“Sin darme cuenta, estaba tejiendo mis primeras ideas. Años después, lo volqué en mi primera colección, Umbilical, junto a mi mamá. Ahí entendí que el diseño podía ser un puente entre la memoria y el presente.”
Esa colección, nacida en complicidad con su madre, fue el primer gran gesto de Pesoa de convertir lo íntimo en un discurso estético, que más tarde se vería reflejado en su marca.
Es que lo suyo nunca fue mirar hacia afuera en busca de referentes lejanos, sino que lo que hacía era valorar lo que lo rodeaba. “Mis mayores inspiraciones siempre estuvieron cerca: mi familia, mi tierra, mi historia.”
Formosa, con su monte, sus ríos, su flora salvaje y sus saberes ancestrales, fue la escuela sensorial que lo formó. Ese paisaje interior, nutrido de texturas y silencios, se convirtió en la base de su sensibilidad artística. Pero también hubo un hecho histórico que lo marcó con fuerza, la crisis de 2001. “La pobreza nos obligó a migrar, a dejar lo conocido atrás. Me enseñó a valorar lo que se tiene, a mirar hacia adentro y a construir desde la memoria, la carencia y la resiliencia.”
El creador fue nominado a los Latin American Fashion Awards, uno de los mayores reconocimientos de la región. Foto: gentileza Mauro PesoaPesoa habla de esa etapa con una honestidad despojada, sin dramatismo, pero con la claridad de quien entiende que el dolor también puede ser motor creativo. “Mi inspiración fue y sigue siendo una mezcla de belleza y dolor, de raíces y rupturas. No tuve referentes famosos; mi guía siempre fue transformar lo propio en una expresión auténtica que hable desde la verdad y la memoria.”
De esa alquimia entre la experiencia personal y el oficio manual surgió el ADN de su marca. Pesoa lo define como “un diseño lento, sustentable y con identidad, que trabaja con materiales nobles como el mimbre y con respeto por la tierra, la memoria y lo hecho a mano”. Sus prendas no son meros objetos de consumo, son piezas que buscan conectar con lo auténtico. En tiempos donde la moda global tiende a la homogeneización, su propuesta se plantea como un recordatorio de que lo local, lo artesanal y lo íntimo tienen un valor irremplazable.
La identidad latinoamericana, en ese sentido, no es para él un simple recurso estético, sino un modo de pensar. “La identidad latinoamericana lo es todo para mí. En mis colecciones, el oficio artesanal convive con materiales nobles y saberes que llegan desde otros lugares y que, al entrar en contacto con esta tierra, se transforman. Eso me inspira, como la artesanía en Latinoamérica nunca es rígida, sino viva, en constante movimiento”.
El diseñador construyó una marca que une raíces, oficio y diseño contemporáneo. Foto: gentileza Mauro PesoaSus palabras resuenan con una verdad que excede su experiencia personal, la moda latinoamericana se construye desde la fusión, la mezcla, el mestizaje cultural. En cada prenda del diseñador hay ecos de memoria, pero también un gesto que desafía la idea de que lo artesanal es estático.
Un camino hacia lo internacional
Su recorrido en la moda no estuvo marcado por golpes de efecto ni por estrategias de marketing agresivas. Fue un camino lento, orgánico, casi silencioso. Nunca buscó encajar en un molde.
“Me costó entender que había lugar para una propuesta que no responde a los ritmos ni a los moldes tradicionales de la moda. Fui construyendo desde lo pequeño, desde la coherencia, desde el hacer con sentido.”
Ese proceso lo llevó a encontrar eco primero en lo local y, con el tiempo, también en lo internacional. La nominación a los Latin American Fashion Awards llegó como una confirmación de que su voz, nacida desde ese lugar tan personal, también podía dialogar con el mundo. “Es un gesto de confirmación, pero sobre todo de emoción. Me hizo sentir que ese lenguaje que nació tan íntimo también puede conectar con el mundo.»
«Es un abrazo enorme al camino recorrido desde hace años. Ser la única marca seleccionada en la categoría Proyecto Artesanal del Año tiene un valor simbólico inmenso. Es una forma de decir que lo que nace desde lo pequeño, desde el oficio y la raíz, también puede resonar a nivel internacional.”
Su propuesta artesanal y sustentable lo posiciona como referente de la moda latinoamericana. Foto: gentileza Mauro PesoaMauro sostiene que lo que distingue a los diseñadores de la región en el escenario global es la capacidad de crear historias. “No imitamos, reescribimos la narrativa desde nuestras raíces.
El diseño es un acto cultural y sustentable, una forma de conectar con la memoria y la tierra que nos vio crecer. Trabajamos con materiales nobles, oficios ancestrales y una mirada contemporánea que busca ser auténtica y vibrante.”
Ese enfoque conecta con una generación de diseñadores latinoamericanos que están repensando la moda más allá del objeto, como relato, como memoria viva y como resistencia frente a un sistema globalizado que muchas veces prioriza la velocidad por sobre el sentido.
Tres colecciones -ADN, Tradición y Popular, Pagano y Argentino- resumen su manifiesto de identidad y memoria. Foto: gentileza Mauro PesoaTres colecciones que lo definen
Para la preselección de los Latin American Fashion Awards presentó tres colecciones que, juntas, funcionan como un manifiesto de identidad. ADN (2023) fue un viaje íntimo hacia sus raíces, un reflejo de luchas personales y de la búsqueda de equilibrio entre lo ancestral y lo moderno.
Tradición (2024) celebró la cestería en mimbre y la diversidad cultural latinoamericana, con tejidos recuperados y un mensaje de sustentabilidad claro: cuidar el planeta es parte del diseño. Y Popular, Pagano y Argentino (2025) se propuso rendir homenaje a las leyendas y a la espiritualidad popular, mezclándolo con un lenguaje estético contemporáneo. En conjunto, estas colecciones muestran lo que Pesoa describe como “una identidad viva, hecha de memoria, oficio y un profundo amor por lo propio”.
El diseñador argentino reconoce que su proceso creativo no sigue una fórmula lineal. “No empieza ni termina en un lugar fijo, porque mi mente está todo el tiempo imaginando, conectando recuerdos, emociones, imágenes.”
Entre tradición y modernidad, su trabajo demuestra que lo hecho a mano también puede trascender fronteras. Foto: gentileza Mauro PesoaSus colecciones nacen de momentos vitales, de emociones que necesitan ser traducidas en piezas. A veces el punto de partida es un paisaje, una palabra o un símbolo popular; otras, una pregunta íntima que insiste.
“Lo que me pasa, lo que me duele, me inspira o me transforma, se convierte en formas, colores, texturas”, explica. Y aunque todo lo que crea es para compartir, siempre se reserva algo, una prenda, un gesto, un detalle. “Porque cada colección también es un ejercicio de memoria, y un refugio. Diseñar, para mí, es contar desde el silencio lo que aún me queda por decir.”
En un mundo donde las tendencias cambian de manera constante, Mauro Pesoa nos recuerda que la moda también puede ser un refugio. Su trabajo es testimonio de que lo íntimo y lo artesanal tienen el poder de resonar a nivel global, sin perder nunca el valor de sus raíces.










