El Emirates Stadium se pone de pie desde el primer córner del partido. En el norte de Londres ya es casi una costumbre: cada saque de esquina del Arsenal se vive como una ocasión de gol inminente. Los dirigidos por Mikel Arteta se amontonan sobre la línea de gol, invaden el área chica y buscan incomodar al arquero -en este caso Robert Sánchez– al máximo. Pero cuando Noni Madueke se dispone a ejecutar, el guion se quiebra con una acción inesperada.
Cuando el árbitro da la señal para ejecutar el saque de esquina, Malo Gusto, Liam Delap y Jorrel Hato salen del área a toda velocidad y obligan al conjunto local a reaccionar de inmediato. Eberechi Eze, Gabriel Martinelli y Martín Zubimendi los siguen sin dudar, rompiendo la táctica principal y, en ese instante, la maquinaria que tantas alegrías le ha dado al Arsenal en los últimos meses queda desactivada. El movimiento descoloca a los defensores y corta de raíz una de las armas más temidas de los Gunners.
Chelsea had a plan for Arsenal on corners, rest of the Premier League need to take note.
Set Piece FC must be stopped. pic.twitter.com/XCmWujEvIs
— JnR (@CFCJnR) February 3, 2026
Los números explican por qué cada córner genera tanta expectativa. Desde el inicio de la temporada 2024/25, el conjunto londinense ha convertido 53 goles a partir de jugadas a pelota parada, una cifra que supera en trece tantos a la de cualquier otro club de la Premier League. Esta manera de entender el juego ha despertado opiniones encontradas: hay quienes critican un estilo que consideran previsible y excesivamente dependiente de las pelotas detenidas, mientras que otros destacan su eficacia y su capacidad para competir en todos los frentes.
La realidad es que el Arsenal atraviesa un presente brillante. Lidera la liga con seis puntos de ventaja sobre el Manchester City, mantiene puntaje perfecto en la Champions League, alcanzó la final de la Copa de la Liga y continúa en carrera en la FA Cup. Después de años de sequía, todo indica que el equipo está cada vez más cerca de volver a levantar un trofeo, con los córners y los tiros libres desde los laterales como piezas clave de su éxito.
En ese contexto, el Chelsea de Liam Rosenior parece haber encontrado una «posible fórmula» para neutralizar esa fortaleza. Otros equipos, como Mónaco y Aston Villa, ya habían probado dejar hombres adelantados para evitar que el Arsenal acumule futbolistas en el área bajo la coordinación del especialista Nicolás Jover. Pero los Blues, más allá de la derrota por 1-0 y de la eliminación en la Copa de la Liga de Inglaterra, fueron un paso más allá.
La sorpresa fue el eje de su planteo. Mientras Madueke iniciaba su carrera para ejecutar el tiro de esquina, Delap, Malo Gusto y Hato rompieron en dirección contraria, generando confusión y desarmando las marcas. La maniobra terminó por desarticular la jugada preparada y sembrar dudas en una estructura que hasta entonces parecía impenetrable.
Todavía quedan detalles por pulir, pero la liga inglesa podría haber encontrado, al fin, una respuesta para frenar un recurso que ha sido decisivo en el crecimiento de Arsenal.










