La tensión política aumenta de niveles en Honduras. El Ejército y la Policía han anunciado que reforzarán la seguridad en el interior del Congreso luego de que una diputada del conservador Partido Nacional, vencedor de la elección presidencial del 30 de noviembre, resultara con heridas en la cabeza y la espalda tras ser impactada por un artefacto explosivo. La parlamentaria herida es Gladis Aurora López, quien fue trasladada a un hospital de Tegucigalpa y está fuera de peligro, según informes del centro médico.
Las autoridades investigan el suceso, ocurrido cuando un grupo de diputados conservadores protestaban en las instalaciones del Parlamento en respuesta a la convocatoria hecha por el presidente parlamentario, Luis Redondo. Este llamó a la movilización a simpatizantes del oficialista Partido Libertad y Refundación (de izquierda) para reclamar un nuevo recuento electoral por supuestas anomalías en el conteo, cuyo resultado dejó a la candidata de esa organización, Rixi Moncada, en un tercer lugar, con el 19,20% de los votos.
Redondo había convocado a una sesión extraordinaria de la cámara para exigir que se revisen unas 20.000 juntas receptoras de votos que, según él, presentan anomalías. La convocatoria, dijo, era para que “el pueblo sea testigo directo de un momento histórico y constitucional para la defensa de la voluntad popular expresada en las urnas”. Redondo señaló que su petición “no se trata de ideologías ni de partidos. Se trata de respetar el voto del pueblo, de cumplir la Constitución y de garantizar que cada voto sea contado”. Agregó que “el pueblo tiene derecho a ver, escuchar y saber quién defiende la transparencia electoral y quién se opone a ella”.
Las autoridades del Consejo Nacional Electoral proclamaron el 24 de diciembre al conservador Nasry Asfura presidente electo de Honduras tras un largo y caótico escrutinio electoral que sumió al país centroamericano en la incertidumbre durante un mes. La declaratoria no ha estado exenta de polémica por la división de los tres integrantes del CNE, que no lograron un acuerdo unánime para nombrar a un triunfador de los comicios. Asfura, del Partido Nacional y apoyado por el presidente estadounidense, Donald Trump, se alza con el 40,2% de los votos. En segundo lugar queda el liberal Salvador Nasralla, con el 39,5%. La tensión no ha parado de crecer en Honduras desde que las autoridades electorales hicieron la declaratoria.










