El de Romain Grosjean fue el último gran accidente de una Fórmula 1 cada vez más segura. De hecho, su supervivencia solo la explica el gran avance en seguridad en la categoría donde las muertes fueron habituales cada fin de semana en sus primeros 40 años. Hace un lustro, en el GP de Bahréin 2020, el piloto francés que corría con Haas se estrelló contra las barreras en la primera vuelta, su auto quedó envuelto en las llamas y logró salir con apenas unas quemaduras en las manos. Sin embargo, esa lesión le impidió completar su última temporada en la F1, un capítulo que finalmente logró cerrar este viernes, en el circuito italiano de Mugello y con un coche 2023 de la escudería estadounidense.
Grosjean participó de un evento de Prueba de Autos Anteriores (TPC), los mismos que hacía Franco Colapinto cuando era piloto reserva de Alpine en el arranque de este año. Salió a la pista mojada del autódromo trazado entre las ondulantes colinas de la región de la Toscana con el mono negro con detalles en blanco y rojo y con el casco diseñado con dibujos de sus hijos, el que iba a utilizar el 13 de diciembre de 2020, en Abu Dhabi, donde iba a despedirse de un equipo que para 2021 había elegido para su dupla a los jóvenes Mick Schumacher y Nikita Mazepin.
«Cinco años después de Bahréin, aquí estamos en Mugello. Muchísimas gracias a MoneyGram Haas F1 Team; ¡fue un día especial! Por supuesto, Gene Haas y Ayao Komatsu lo hicieron posible. Fue un día lluvioso, pero como decimos en las bodas, boda lluviosa, feliz boda, así que fue un día lluvioso, feliz día. Al principio me sentí un poco oxidado, pero luego todo volvió a la normalidad. Incluso pude hacer largada, ¿y saben qué? Mi última largada había sido en Baréin 2020. ¡Esta vez salió mucho mejor!», se alegró el piloto que hasta el año pasado era titular en el Juncos Hollinger Racing, del argentino Ricardo Juncos, en la IndyCar.
‘The Phoenix’ returns to the F1 cockpit for the first time since his accident five years ago 💪#F1 pic.twitter.com/AcV6r0UU5Z
— Formula 1 (@F1) September 26, 2025
El director del equipo, Ayao Komatsu, quien fue ingeniero de carrera de Grosjean cuando trabajaron juntos en Lotus F1 Team, donde consiguieron 10 podios, volvió a su antiguo rol en Mugello. Aunque no fue el único que estuvo en ese momento tan especial en la carrera del francés de 39 años. También estuvieron presentes el director del equipo Ferrari, Fred Vasseur, y los pilotos de la Scuderia Charles Leclerc y Guanyu Zhou, quienes participaron en las pruebas de neumáticos Pirelli que el jueves habían realizado Esteban Ocon y Oliver Bearman (Haas).
A moment five years in the making ❤️#HaasF1 #F1 | @RGrosjean @F1 pic.twitter.com/7DHUSdkZJ1
— MoneyGram Haas F1 Team (@HaasF1Team) September 26, 2025
«Fue una oportunidad única poder ver a algunas de las personas que estuvieron en Australia 2016 (en el primer Gran Premio de Haas) y poder conducir la nueva generación del coche. Fue fantástico. Estoy muy, muy agradecido. No tengo más palabras. ¡Me hicieron llorar al final del día! Mantuve la visera baja, pero en mi última vuelta, todos los de Ferrari, Red Bull, Pirelli y, por supuesto, MoneyGram Haas F1 Team estaban allí, aplaudiendo y dándome una ovación. Era algo que esperaba en Abu Dabi 2020, pero creo que hoy fue aún mejor», reflexionó Grosjean.
A fitting end for a true hero 👌❤️#HaasF1 #F1 | @RGrosjean @F1 pic.twitter.com/4w65JF3TWN
— MoneyGram Haas F1 Team (@HaasF1Team) September 26, 2025
La prueba TPC también tuvo al ex piloto de IndyCar James Hinchcliffe (38) haciendo su debut en un auto de Fórmula 1: el locutor canadiense de F1TV, seis veces ganador de carreras de IndyCar y ex poleman de Indy 500, probó el VF-23 como parte de un programa para el canal de televisión oficial de Fórmula 1, que se emitirá durante el fin de semana del Gran Premio de Estados Unidos, que se realizará en Austin del 17 al 19 de octubre.
Para Grosjean, en tanto, fue el cierre de un círculo en un equipo en el que pasó cinco temporadas, entre 2016 y 2020, y que terminó abruptamente por un terrible accidente en la primera vuelta con su VF-20 en el Gran Premio de Baréin el domingo 29 de noviembre de 2020. Grosjean sobrevivió tanto al impacto contra la barrera (medido a 67G) como al incendio que le siguió, saliendo de los escombros con heridas limitadas a quemaduras en el dorso de las manos. De hecho, el chasis y parte del motor pueden verse en la muestra itinerante F1 Exhibition que este año pasó por Buenos Aires.










