La mezcla mexicana de petróleo sigue al alza tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán. La tensión en Medio Oriente y los bloqueos en el estrecho de Ormuz, un canal controlado por Irán, continúan empujando los precios internacionales del crudo hacia arriba, incluido el mexicano. La mezcla mexicana cerró este miércoles en 70,38 dólares por barril, lo que supone un alza del 10,9% respecto al cierre de la semana pasada, antes de la ofensiva en Irán. Este incremento de precios, por encima de los 70 dólares por barril, no se registraba desde junio de 2025.
Ante la escalada de precios del crudo a nivel internacional por el conflicto en Oriente Medio, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que los precios de las gasolinas se mantendrán en los mismo niveles a través del subsidio de la Secretaría de Hacienda.“Vamos a estar evaluando esto, pero hasta ahora no hay problema con nuestro país”, indicó la mandataria a inicios de la semana, en Palacio Nacional. A principios de marzo, los precios promedio de la gasolina en México rondan entre los 23 y los 26 pesos por litro, con variaciones según la región.
Aunque esta situación podría tener un traspaso hacia la inflación e impactar la economía mundial, dependerá de la duración y escalamiento del conflicto armado. “Este martes, los mercados financieros experimentaron volatilidad y aversión al riesgo, derivados del conflicto bélico en Irán que ha generado el cierre del estrecho de Ormuz, por donde se transporta el 20% del petróleo a nivel mundial”, señaló el banco mexicano Banamex en un análisis.
El mercado se mantiene atento a la evolución de la ofensiva en Irán. La referencia de petróleo estadounidense WTI cerró la sesión de este miércoles en 74,62 dólares por barril, con un avance de apenas 0,07% respecto a la jornada anterior , mientras que el petróleo Brent acabó en 81,37 dólares por barril. El WTI suma un avance de 11,3% en lo que va de la semana, mientras que el Brent acumula una ganancia de 12,3% en ese mismo periodo.
El analista Ramsés Pech explica que, hasta el momento, los efectos inflacionarios por esta crisis global para México son acotados, dado el estímulo fiscal que tiene Hacienda sobre el precio de las gasolinas. No obstante, el experto reconoce que la implementación de este subsidio supondrá menos ingresos al erario. “En el país, el precio de la gasolina se mantiene pactado por debajo de los 24 pesos por litro y en caso de una variación, podría presentarse un aumento máximo de 10 dólares por barril respecto al cierre del viernes pasado. Es posible que el diésel o la gasolina premium se vean afectados, y, en tal circunstancia, podría implementarse un estímulo fiscal a estos combustibles para mantener sus precios estables”, indicó.
Cuestionado sobre si el Gobierno de Sheinbaum tiene margen de maniobra para contener el precio de las gasolinas, Pech indicó que el Ejecutivo tendrá que decidir hasta dónde puede intervenir. “Si el precio del barril es elevado, podría ocurrir lo mismo que en 2022, cuando el gobierno otorgó subsidios para mantener el precio estable. Es decir, se utilizarían recursos del erario para amortiguar el impacto del incremento”, concluyó.
Irán es un punto clave en el suministro energético mundial debido a su ubicación junto al Estrecho de Ormuz, un enclave estratégico por donde pasa el 20% del suministro mundial de crudo. No obstante, en un análisis reciente, Grupo Financiero Banamex apuntó que los efectos dependerán de la duración e intensidad del conflicto, además de que México no depende directamente del petróleo o Gas Natural de Medio Oriente. “El mercado energético de México está integrado con Norteamérica. México no tendría un impacto en inflación derivado de los incremento en energéticos, ya que se absorberían por el lado de las finanzas públicas a través de menor recaudación o subsidios que podrían ser compensados por mayores ingresos petroleros por exportaciones”; indicó.
La cotización de la mezcla mexicana se ubica así un 28% por encima de lo previsto por Hacienda para este año. La dependencia federal pronosticó, en ese entonces, un precio promedio de 54,9 dólares por barril. No obstante, este efecto a favor de Pemex será acotado dado el descenso de las exportaciones de la petrolera estatal. En enero pasado, Pemex exportó alrededor de 294.0000 barriles diarios de petróleo crudo, una caída de 44% respecto al mismo mes del año pasado cuando se exportaron más de 532.000 barriles diarios, según los datos de la paraestatal.










