Estudiantes de Río Cuarto aún no pudo ganar desde su llegada a la Liga Profesional de Fútbol con apenas un empate y cuatro derrotas, las últimas tres de manera consecutiva, que lo tienen en el fondo de las dos tablas que deciden los descensos. La goleada sufrida de visitante ante Atlético Tucumán terminó de caldear los ánimos puertas adentro en el León del Imperio y fue su presidente, Alicio Dagatti, quien exteriorizó su calentura en redes sociales.
«La derrota más dura en mis 12 años de gestión», comenzó Dagatti en el duro mensaje publicado en sus historias de Instagram, tras el 4-0 del Decano. «En Primera los resultados definen el futuro del club”, continuó.
En el tramo final del comunicado, dejó aún más expuesta su bronca y apuntó contra los jugadores: «El tener muy bien puesta la camiseta de Estudiantes de Río Cuarto NO SE NEGOCIA». Y cerró: «Sin palabras”.
Por haber sido uno de los grandes responsables del regreso de Estudiantes de Río Cuarto a Primera luego de 40 años, Iván Delfino tiene crédito de sobra. Sin embargo, los resultados en este inicio del Torneo Apertura 2026 lo pusieron inevitablemente bajo la lupa.
El DT cuenta con el apoyo de la dirigencia, pero deberá revertir el camino en las próximas fechas para que el equipo no se comprometa más en su búsqueda de la permanencia.
Esta es la historia de un Atlético Tucumán que necesitaba descomprimir el mal clima que había dejado en el arranque del Apertura. Un relato de su primera victoria en el torneo que le permitió respirar un poco más aliviado.
Sí, tras varias fechas de frustraciones, el conjunto norteño finalmente encontró el desahogo ante Estudiantes de Río Cuarto y se impuso 4-0 en el Monumental. Los goles de Renzo Tesuri, Leandro Díaz (2) y Nicolás Laméndola fueron más que suficientes para que el Decano empiece a mostrar que puede, que quiere y que no está muerto quien pelea. En la noche que coincidió con el Día de los Enamorados, el amor volvió a triunfar sobre la desilusión.
El equipo de Hugo Colace supo desde el primer minuto que este era un partido clave. Se enfrentaba al último de la zona B y no podía permitirse otro traspié. Una derrota habría complicado aún más la situación, por eso Atlético entró confiado, decidido a jugar al fútbol, a mover la pelota con criterio y a imponer su ritmo.
El arranque, sin embargo, tuvo un sobresalto. Un gol de Estudiantes que, tras la revisión del VAR, fue anulado. Ese “tanto fantasma” funcionó como un sacudón, despertó al Decano e inmediato empezó a controlar el juego. El equipo norteño se animó a la movilidad, al pase preciso y al clásico toque-toque. La insistencia tuvo recompensa. Renzo Tesuri aprovechó un disparo y marcó el 1-0 ante un Estudiantes que apenas fue una sombra.
La visita nunca logró generar peligro ni en defensa, ni en el mediocampo, ni en ataque; y eso le costó caro. Antes del cierre de la primera mitad, un cruce aéreo entre Renzo Bacchia y Maximiliano Villa terminó en penal a favor del Decano. El Loco Díaz lo transformó en gol y la tranquilidad empezó a instalarse en el Monumental. Incluso, Carlos Abeldaño anotó lo que hubiera sido el 3-0 con una pirueta, pero el VAR volvió a intervenir y el tanto fue anulado.
Con esa tranquilidad arrancó Atlético el complemento; confiado y sin apuros, el Decano continuó manejando el juego, mientras que la visita solo jugaba a la desesperación. Peor aún, llegaron dos tantos más del Decano, que dejaron a la visita en KO. y sellaron la primera victoria en el torneo Apertura. Con ella volvió la sonrisa al hincha, el amor por el Decano renació y se puede empezar a contar una nueva historia donde, por esta noche, el amor venció al odio y la esperanza ganó la cancha.










