«La estrategia fue jugar mal dos meses y que ellos no sepan cómo jugarnos. En las encuestas era el favorito y hoy les ganamos», declaraba en Mendoza un Marcelo Gallardo que estaba a punto de convertirse en Napoleón en 2018 tras superar a Boca por 2-0 en la final de la Supercopa Argentina con goles de Gonzalo Martínez, de penal, y de Ignacio Scocco. Ese año lo sellaría a fuego con la victoria en la final de la Copa Libertadores en Madrid.
River llegaba en crisis a aquel partido en Mendoza tras hilvanar malos resultados y Boca como gran favorito. Pero todo se trataba del plan maestro del entrenador millonario. «Jugar como veníamos jugando era una estrategia para preparar este partido. Porque si ellos se dejaban llevar por lo que veían, claramente no sabían a qué jugábamos. Boca no tenía idea cómo íbamos a jugar. Nosotros sabíamos cómo jugarle a ellos», dijo.
Y el entrenador apeló a esa vieja estrategia que tan buenos resultados le habían dado en el pasado para enfrentar a Boca en la fecha 15 del Torneo Clausura 2025. Solo así se explica el flojo andar del conjunto millonario en esta parte del semestre. Habrá sido parte de la estrategia entonces quedar eliminado ante Palmeiras de la Copa Libertadores, de la Copa Argentina frente a Independiente Rivadavia y de perder en Núñez de manera consecutiva frente a Deportivo Riestra, Sarmiento de Junín y Gimnasia La Plata.
De esa forma, según aquellas palabras de Gallardo, Boca no sabría cómo jugarle a este nuevo River en crisis. Pero esta vez el plan no resultó y el Millonario no terminó goleado en el Bombonera únicamente porque Milton Giménez no estuvo preciso para definir.
En esta rueda que es el fútbol, cuando en un momento estás abajo y todos te pisan y en otro podés estar en lo más alto, nunca hay que faltarle el respeto ni sobrar al rival. Tal vez haya aprendido una valiosa lección el entrenador de River y le sirva para ya deponer la estrategia y salir a defender otra vez «las formas» que le exige su club y su camiseta para cerrar el año con una sonrisa.










