Joaquín Panichelli -conocido por cualquier futbolero de ley- se volvió popular entre los menos conocedores con la misma rapidez que se enteraban de su convocatoria a la Selección Argentina y su rápida desafectación por una inoportuna lesión. En su cuenta de Instagram, el futbolista de Racing de Estrasburgo describió con sensibilidad el momento que vive.
«A veces no entiendo bien cómo funciona esto de la meritocracia o las injusticias, se suele correr la línea bastante seguido según la conveniencia de la situación. Pero estoy seguro que si hablamos de merecimientos, esto no se lo merece nadie», expresó el delantero Panichelli, visiblemente conmovido por la oportunidad que se pierde.
Lejos de minimizar lo que implica quedar afuera del Mundial por la lesión que le impidió mostrarse en la última oportunidad antes de que Lionel Scaloni entregue la primera lista de cara a la competencia que se avecina, el cordobés de 23 años reconoció que se trata de «uno de los momentos más duros» de su vida.
«Dicho esto, siempre fui duro de roer y la compasión no se la deseo a nadie», destacó en su comunicado.
El futbolista había acusado una molestia durante el entrenamiento del jueves por la tarde, lo que motivó la intervención del cuerpo médico y la realización de estudios. Los resultados, conocidos este viernes por la mañana, confirmaron la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha.
«Por suerte jamás me regalaron nada. Conozco en carne propia la satisfacción de dejar todo en algo, y obtener el premio al final. La vida me debe sueños por cumplir. Y no me los va a regalar, me los voy a trabajar. Como siempre lo hice. A vivir que son 2 días. Gracias por todas las muestras de cariño», completó.
Se trata de la segunda lesión de este tipo en su carrera, ya que el 14 de julio de 2023 la sufrió cuando jugaba en el Alavés, aunque en la otra pierna. Estuvo 185 días inactivo y volvió en enero de 2024, en un partido contra el Barcelona por LaLiga. Le costó retomar su nivel, porque en toda esa mitad de temporada, no pudo convertir un gol ni dar una asistencia.
A mitad de ese 2024 decidió «bajar» de categoría para reencontrarse con su mejor nivel y fue la figura indiscutible del Mirandés, en la Segunda División de España, donde hizo 21 goles y repartió ocho asistencias, aunque su equipo perdió la final por el ascenso en el suplementario contra el Real Oviedo.
Así, el Racing de Estrasburgo lo compró por 17 millones de euros para el inicio de la temporada 2025 y en febrero pasado lo blindó por 50 millones. Claro, ser el goleador de la Ligue 1 de Francia con 16 tantos tiene su precio e hizo que muchos gigantes del Viejo Continente posaran sus ojos en él.
También los de Scaloni, quien lo citó y lo hizo debutar en el amistoso contra Angola, en noviembre pasado. Fueron apenas cuatro minutos, con el plus de que reemplazó ni más ni menos que al capitán Lionel Messi. Tocó dos veces la pelota en el estadio Nacional de Luanda y remató una vez al arco.
«Pani» estaba en pugna por ese tercer lugar de centrodelantero vacante, por detrás de Julián Alvarez y Lautaro Martínez. Su «rival» por ese sitio es José «Flaco» López, que también infla redes en el Palmeiras de Brasil y está bien considerado por Scaloni.










